• Magistrados conceden amparo y detectan fallas en el debido proceso
• Se ordena reponer el procedimiento e incluir a terceros involucrados
• Caso Colosio podría ser reanalizado bajo nuevas condiciones legales
Un tribunal federal ordenó reponer el procedimiento judicial en el caso de Mario Aburto Martínez, asesino confeso de Luis Donaldo Colosio, con el objetivo de reabrir la investigación por presuntos actos de tortura denunciados por el propio sentenciado.
La resolución fue emitida por el Octavo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, que concedió un amparo al considerar que hubo irregularidades en el proceso previo. Con ello, se revoca la decisión de una jueza federal que había negado la protección de la justicia y respaldado la determinación de la Fiscalía General de la República (FGR) de no ejercer acción penal por este delito.
Detectan irregularidades en el proceso
El tribunal concluyó que se vulneraron las reglas del debido proceso, debido a que no se notificó ni se dio participación a terceros interesados señalados en la investigación original. Esta omisión impidió que dichas personas pudieran defenderse o presentar argumentos dentro del juicio.
Por ello, los magistrados ordenaron dejar sin efectos la audiencia constitucional previa y reponer el procedimiento, lo que implica que el juzgado de origen deberá reiniciar el análisis incluyendo a todas las partes involucradas.
Revisión de la investigación por tortura
La defensa de Aburto promovió el amparo hace dos años para impugnar la decisión de la FGR de cerrar la investigación por tortura, bajo el argumento de que no existían pruebas que acreditaran malos tratos durante su detención y traslado tras el asesinato de Colosio en 1994.
La Fiscalía había sostenido que no se encontraron elementos que confirmaran actos de tortura, postura que fue notificada al acusado en noviembre de 2023. Sin embargo, con esta nueva resolución, el caso deberá ser revisado nuevamente.
Un caso que podría dar un nuevo giro
La decisión judicial no implica que se haya comprobado la tortura, pero sí abre la puerta a una nueva evaluación del expediente bajo condiciones legales corregidas.
El juzgado de distrito deberá ahora reponer el proceso, integrar a los posibles involucrados y emitir una nueva resolución sobre la procedencia de continuar o no con la investigación.
Este fallo vuelve a colocar en el centro del debate uno de los casos más relevantes en la historia reciente de México, a más de tres décadas del asesinato del entonces candidato presidencial Luis Donaldo Colosio, ocurrido el 23 de marzo de 1994 en Tijuana, Baja California.





