- La Audiencia Nacional ordena el enjuiciamiento del expresidente de la RFEF, Luis Rubiales, por los delitos de agresión sexual y coacciones a Jenni Hermoso.
- El proceso, que involucra a otros tres acusados, se llevará a cabo en el Juzgado Central de lo Penal, con una solicitud de dos años y medio de cárcel por parte de la Fiscalía.
La Audiencia Nacional ha decidido llevar a juicio al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, por los delitos de agresión sexual y coacciones a Jenni Hermoso, jugadora de fútbol, tras un beso no consentido después de la final del Mundial en Sídney el pasado agosto.
El magistrado Francisco de Jorge ha ordenado la apertura de juicio contra Rubiales y otros tres implicados por coaccionar a Hermoso para justificar la conducta del expresidente de la RFEF.

Los cuatro procesados enfrentarán el banquillo de los acusados ante el Juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional, con una petición de dos años y medio de cárcel por parte de la Fiscalía para Luis Rubiales, un año más que para los otros implicados.
A la espera de la fecha del juicio, Luis Rubiales tiene un plazo de 24 horas para prestar una fianza de 65.000 euros para cubrir las posibles responsabilidades civiles derivadas del delito de agresión sexual, según ha determinado el juez en su auto de este miércoles.
Por el delito de coacciones, Rubiales y los otros tres implicados deberán aportar conjuntamente otros 65.000 euros. Además de la Fiscalía, Jenni Hermoso y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) solicitan las mismas condenas de cárcel que el ministerio público.
La jugadora internacional también pide una prohibición de acercamiento a menos de 500 metros y una indemnización económica en concepto de responsabilidad civil.
Este episodio, que desató una ola de protestas, resultó en la inhabilitación del expresidente de la RFEF Luis Rubiales por parte de la FIFA durante tres años.
La conducta del expresidente, descrita como “sorpresiva y sin consentimiento ni aceptación” por parte de Hermoso, fue objeto de presión constante por parte del acusado y su entorno para justificar el beso no consentido.
Luis Rubiales también enfrenta investigaciones por otros delitos en un juzgado de Majadahonda (Madrid).





