- La acusación es por el presunto desvío de 5 millones de pesos en 2012.
- El delito podría alcanzar una pena de hasta 14 años de prisión.
- El 17 de febrero se definirá si es vinculado a proceso.
Un juez federal dictó prisión preventiva justificada contra Javier Duarte de Ochoa, lo que complica la posibilidad de que recupere su libertad en abril, cuando cumple nueve años de condena por lavado de dinero y asociación delictuosa.
La medida fue determinada por el juez de control Gustavo Aquiles Villaseñor, durante una audiencia celebrada en el Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte, en la Ciudad de México.
Nueva imputación por desvío de recursos
La Fiscalía General de la República acusó al exmandatario de presuntamente desviar cinco millones de pesos en 2012, recursos que estaban destinados a un fondo para personas vulnerables.
Según la fiscalía, los fondos federales y estatales habrían sido mezclados y transferidos a distintas cuentas bancarias para perder su rastro, en un esquema conocido como “la licuadora”, con el objetivo de cubrir pagos de sueldos, pensiones y proveedores.
La imputación se sustenta en 38 datos de prueba presentados ante el juez.
Definición pendiente sobre vinculación
Tras escuchar los cargos, la defensa de Duarte solicitó la ampliación del término constitucional. Será el próximo 17 de febrero cuando el juez determine si lo vincula a proceso por el delito de peculado, que contempla una pena de entre dos y 14 años de prisión.
Mientras tanto, el exgobernador permanecerá bajo prisión preventiva en el Reclusorio Preventivo Varonil Norte.
Impacto en su situación legal
Duarte está próximo a cumplir en abril una sentencia de nueve años por delitos federales. Sin embargo, la nueva causa penal podría impedir su salida en caso de que el juez determine su vinculación a proceso.
La resolución marcará el rumbo de su situación jurídica y definirá si enfrenta un nuevo juicio por presunto daño al erario federal.





