- La inflación general alcanzó el 2.7%, mientras que la subyacente se mantuvo en el 3.3%.
- Sectores clave como vivienda, alimentos y energía muestran variaciones moderadas.
- La creación de empleo se recupera con 227,000 nuevos puestos en noviembre.
En noviembre, la inflación en Estados Unidos aumentó por segundo mes consecutivo, situándose en el 2.7%, según reportó la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). Este dato representa un incremento de una décima respecto al mes anterior.
El indicador de inflación subyacente, que excluye energía y alimentos procesados, se mantuvo estable en un 3.3%. Este valor es crucial para las decisiones de la Reserva Federal (Fed) en cuanto a las tasas de interés.

Sectores con mayor impacto
- El costo de la vivienda subió un 0.3% en noviembre y aportó casi el 40% del incremento mensual total. En comparación anual, este índice registra un alza del 4.7%.
- Los precios de los alimentos aumentaron un 0.4% durante el mes, acumulando un incremento interanual del 2.4%.
- En el sector energético, los precios subieron un 0.2% en noviembre, aunque acumulan una caída anual del 3.2%.
Perspectivas económicas y decisiones de la Fed
La Reserva Federal celebrará su última reunión del año los días 17 y 18 de diciembre para definir los próximos movimientos en las tasas de interés. La mayoría de los economistas espera una reducción de 25 puntos básicos, lo que situaría la tasa en un rango de entre 4.5% y 4.75%. Según el monitor CME FedWatch, el 96.7% de los analistas prevé este ajuste.
Repunte del empleo y estabilidad económica
En el ámbito laboral, noviembre cerró con la creación de 227,000 empleos, una recuperación significativa respecto a octubre. Este aumento supera el promedio mensual de los últimos 12 meses, que fue de 186,000 puestos. Aunque la tasa de desempleo subió a 4.2%, el mercado laboral muestra fortaleza.
Por otro lado, el Producto Interno Bruto (PIB) creció un 0.7% en el tercer trimestre de 2024, igualando el desempeño del trimestre anterior. Estos indicadores confirman la solidez de la economía estadounidense, sin señales de recesión en el corto plazo.





