- El Gobierno impuso un régimen excepcional por 30 días tras motines y ataques armados
- La violencia dejó al menos nueve policías asesinados y decenas de rehenes liberados
- El Ejército asume facultades ampliadas para recuperar el control y garantizar seguridad
Estado de sitio por escalada criminal
El Gobierno de Guatemala decretó estado de sitio por 30 días ante una ola de violencia atribuida a pandillas y estructuras criminales, luego de motines simultáneos en centros penitenciarios y ataques coordinados contra agentes de la Policía Nacional Civil.
El presidente Bernardo Arévalo afirmó que la medida busca restablecer el orden, garantizar la seguridad pública y frenar actos que calificó como terrorismo, sin suspender el funcionamiento de los servicios públicos ni de la administración nacional.
Motines en cárceles y ataques en las calles
La crisis se detonó tras disturbios simultáneos en al menos tres prisiones —Renovación I, Fraijanes II y el preventivo de la Zona 18— donde reclusos tomaron como rehenes a decenas de custodios. Las fuerzas de seguridad lograron liberar a más de 40 guardias penitenciarios sin víctimas fatales dentro de los penales.
Horas después, se registraron ataques armados contra policías en distintos puntos del país, con un saldo que se elevó a nueve agentes asesinados, lo que marcó uno de los episodios más violentos recientes contra las fuerzas de seguridad guatemaltecas.
Facultades extraordinarias a fuerzas armadas
Con la entrada en vigor del estado de sitio, el presidente asume la conducción nacional como comandante general del Ejército, delegando la ejecución operativa en el Ministerio de la Defensa. La normativa permite:
- Detenciones sin orden judicial a personas sospechosas de terrorismo o sedición
- Disolución de organizaciones criminales, aun sin personería jurídica
- Uso de medios preventivos, defensivos u ofensivos para restablecer el orden
El Gobierno subrayó que todas las instituciones del Estado deberán colaborar con la autoridad militar durante el periodo de excepción.
Contexto del conflicto con pandillas
Las autoridades atribuyen la violencia a la reacción de grupos criminales, en particular la pandilla Barrio 18, tras la pérdida de privilegios en prisión y el traslado de sus líderes a centros de máxima seguridad. Uno de sus principales cabecillas, Aldo Dupié, alias El Lobo, fue recapturado durante los operativos recientes.
El Ejecutivo sostiene que los ataques buscan intimidar al Estado ante una estrategia que ha comenzado a desarticular estructuras delictivas enquistadas en el sistema penitenciario.
Luto nacional y respaldo institucional
Como reconocimiento a los agentes caídos, el Gobierno declaró tres días de luto nacional, con la bandera del Palacio Nacional a media asta. El presidente del Congreso, Luis Alberto Contreras Colíndres, expresó respaldo a la Policía Nacional Civil y aseguró que el sacrificio de los agentes no quedará impune ni en el olvido.
Impacto en la vida cotidiana
Aunque las autoridades aseguraron que la vida institucional continúa, se registraron suspensión de clases, reducción del transporte, cancelación de actividades recreativas y una menor movilidad ciudadana. La Embajada de Estados Unidos en Guatemala emitió una alerta de emergencia para sus ciudadanos ante la situación de seguridad.
Reacciones internacionales y postura de México
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que buscará comunicarse con su homólogo guatemalteco para ofrecer apoyo si es requerido, subrayando el respeto a la soberanía de Guatemala. Aclaró que, por el momento, no se reforzarán las medidas de seguridad en la frontera sur mexicana.






