• Sistemas de defensa en Kuwait, Emiratos y Baréin derriban misiles y drones
• Un ataque previo dejó heridos en una planta industrial en Baréin
• Irán lanza amenazas a EE.UU. en medio de una creciente escalada militar
Intercepciones activan alarmas en la región
Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Baréin reportaron la neutralización de ataques aéreos lanzados desde Irán, en una nueva jornada de tensión en Medio Oriente. Las detonaciones registradas en estos países fueron atribuidas a la acción de sus sistemas de defensa al interceptar misiles y drones.
El Ejército de Kuwait confirmó que cualquier explosión corresponde a operaciones defensivas contra objetivos hostiles. Un día antes, sus fuerzas ya habían derribado una oleada de 15 drones.
Por su parte, Emiratos Árabes Unidos informó que sus sistemas actuaron para frenar proyectiles provenientes de Irán, sin detallar afectaciones adicionales.
Baréin refuerza seguridad tras impacto
En Baréin, las autoridades activaron sirenas y pidieron a la población resguardarse ante el riesgo de nuevos ataques. También se prohibió el uso de drones de forma indefinida como medida preventiva.
El sábado, un proyectil impactó instalaciones de la empresa Aluminios de Baréin (Alba), lo que dejó dos personas con heridas leves. La compañía informó que revisa los daños mientras mantiene operativas sus medidas de seguridad.
Irán endurece su postura frente a EE.UU.
En medio del conflicto, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos de enviar mensajes públicos de negociación mientras prepara una ofensiva terrestre.
El funcionario aseguró que su país está listo para enfrentar una eventual intervención y advirtió que responderán con fuerza ante cualquier incursión militar.
Mandos iraníes también lanzaron amenazas directas, al señalar que las tropas estadounidenses desplegadas en la región serían objetivo en caso de una escalada mayor.
Conflicto se expande y eleva riesgos globales
Los ataques se enmarcan en el enfrentamiento entre Irán, Estados Unidos e Israel, que ha derivado en operaciones contra objetivos estratégicos en varios países de la región.
La situación se complica por el papel del estrecho de Ormuz, un punto clave para el tránsito de petróleo a nivel mundial, lo que mantiene en alerta a los mercados internacionales.
Refuerzos militares y diplomacia sin avances
Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en Medio Oriente con el despliegue de más efectivos, mientras continúan los ataques cruzados.
Al mismo tiempo, actores regionales impulsan esfuerzos diplomáticos para reducir la tensión, aunque sin resultados concretos hasta ahora. El riesgo de una escalada mayor, incluida una posible intervención terrestre, sigue latente.






