Camilo Séptimo atraviesa el momento más oscuro de sus 13 años de historia tras el asesinato de Jonathan “Honas” Meléndez, tecladista, compositor y cofundador del proyecto. Su partida deja un vacío irreparable en el sonido synthpop de la banda y plantea una profunda incertidumbre sobre el futuro de la agrupación y el cumplimiento de su agenda de trabajo.
Un pilar sonoro y un dilema en los escenarios
Meléndez fue pieza clave en la construcción de la identidad musical del grupo desde sus inicios. Junto a Manuel Mendoza y Erik Vázquez, llevó el proyecto desde el circuito independiente hasta escenarios masivos como el Palacio de los Deportes y la Plaza de Toros México.
Su muerte irrumpe en medio de una nutrida gira nacional programada para el resto del año:
-Septiembre: Ciudad Juárez (19) y Naucalpan de Juárez (26).
-Octubre: Nezahualcóyotl (3), Pachuca (10), Centro (16), Tampico (24) y León (31).
-Noviembre: Guadalajara (7), Campeche (21) y Cholula (28).
-Diciembre: Boca del Río (11) y Tijuana (19).
Con más de una docena de fechas confirmadas, la agrupación enfrenta ahora el dilema logístico y emocional de decidir si pospondrá, cancelará o reestructurará su tour.
El trágico hecho
El crimen ocurrió la noche del 1 de septiembre en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, donde Meléndez fue ultimado junto a su esposa embarazada, su hija de tres años y una trabajadora del hogar. Un hijo de seis años sobrevivió al ocultarse durante la agresión. La fiscalía mexiquense detuvo a dos probables responsables, entre ellos un socio comercial del músico.





