- El alto mando militar reconoce a Delcy Rodríguez como presidenta encargada tras la captura de Maduro
- Se respalda el decreto de conmoción exterior para garantizar gobernabilidad y seguridad
- EE.UU. niega presencia militar permanente y mantiene presión política y económica
Respaldo militar a la presidencia encargada
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana expresó su respaldo institucional a Delcy Rodríguez, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia la convocara para asumir como presidenta encargada de la República. El pronunciamiento se dio tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, durante una operación militar de Estados Unidos en Caracas y zonas aledañas.
El comunicado fue leído en cadena nacional por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien afirmó que la institución castrense se mantiene desplegada en todo el territorio para garantizar la gobernabilidad, el orden interno y la preservación de la paz. No obstante, reiteró que la Fuerza Armada considera a Maduro como el “líder constitucional” y exigió su liberación inmediata.
Decisión del Tribunal Supremo y marco constitucional
La presidenta de la Sala Constitucional del TSJ, Tania D´Amelio, explicó que la designación de Rodríguez responde a una situación “excepcional y de fuerza mayor”, derivada de lo que calificó como el secuestro de Maduro. Señaló que la medida busca garantizar la continuidad administrativa del Estado sin prejuzgar sobre la naturaleza definitiva de la falta presidencial.
Con base en el artículo 234 de la Constitución venezolana, el vicepresidente ejecutivo puede asumir temporalmente la presidencia hasta por 90 días, periodo que puede prorrogarse con aval del Parlamento. Si la ausencia se extiende más allá de ese plazo, corresponde al Legislativo determinar si existe una falta absoluta.
Estado de conmoción exterior
La Fuerza Armada también manifestó su respaldo pleno al estado de conmoción exterior, un mecanismo de excepción que otorga facultades especiales al Estado ante escenarios de conflicto. Este decreto, firmado previamente por Maduro, contempla la movilización de la FANB en todo el país, la toma inmediata de infraestructura estratégica —incluidos servicios públicos e instalaciones petroleras— y la activación de planes de seguridad ciudadana.
Especialistas constitucionales han señalado que el alcance de estas medidas deberá conocerse tras su publicación oficial en la Gaceta, ya que no están detalladas de manera explícita en la legislación vigente.
Postura de Estados Unidos
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que Estados Unidos no mantiene tropas de forma permanente en Venezuela y que la operación para capturar a Maduro duró solo unas horas. Indicó que Washington continuará ejerciendo presión hasta que se concrete una transición política y mantendrá acciones contra embarcaciones presuntamente ligadas al narcotráfico y al transporte de crudo venezolano sancionado.
Rubio sostuvo que Estados Unidos considera que puede trabajar con Rodríguez de manera distinta a como lo hacía con Maduro, a quien acusó de incumplir acuerdos previos. En ese sentido, señaló que la continuidad de la presión dependerá de la dirección que tome el nuevo liderazgo en Caracas.
Advertencias de Trump y escenario abierto
El presidente estadounidense Donald Trump advirtió que está dispuesto a ordenar una segunda oleada de ataques si el nuevo gobierno venezolano no actúa conforme a los intereses de Washington. También afirmó que Delcy Rodríguez enfrentaría consecuencias mayores si no “hace lo correcto”, aunque aseguró que preferiría evitar una escalada si se avanza hacia una transición.
Venezuela permanece en un escenario de alta tensión política y militar, mientras el gobierno interino, con respaldo de la Fuerza Armada, busca mantener la estabilidad institucional en medio de presiones internas y externas.





