- La Fiscalía de la CDMX desmiente la presencia de fosa clandestina o crematorio en la zona e informa que los restos son de origen animal.
- La madre buscadora, Ceci Flores, denuncia intentos de ocultar la verdad por parte de las autoridades.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) confirmó que los restos encontrados en los límites de Tláhuac e Iztapalapa son de origen animal, específicamente de perros.
Ulises Lara López, titular de la institución, enfatizó que el lugar no constituye una fosa clandestina ni un crematorio.

En una conferencia conjunta con el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), Pablo Vázquez Camacho, se detalló que los dictámenes antropológicos realizados demostraron que ninguno de los 14 restos óseos encontrados pertenece a seres humanos
Además, los análisis de cenizas y otros residuos corroboraron su origen animal.
Ceci Flores, madre buscadora que alertó sobre el hallazgo, rechazó la versión oficial y acusó a las autoridades de querer ocultar la realidad.
En conversación con la periodista Selene Flores en Milenio, Ceci expresó su determinación de continuar la búsqueda en la zona y criticó la rapidez con la que se desestimó la presencia de restos humanos.
La SSC desplegó un operativo de seguridad en el área tras el aviso de Ceci Flores, aunque Vázquez Camacho destacó que búsquedas anteriores realizadas en el sitio no arrojaron resultados de restos humanos. Además, se confirmó la ubicación de credenciales pertenecientes a personas encontradas sanas y salvas, lo que sugiere que los objetos podrían haber sido extraviados en el lugar.
Las autoridades continúan investigando y respetando el trabajo de los colectivos de madres buscadoras en la zona.





