- La FIFA presentó a Zayu, Clutch y Maple como mascotas del torneo que se jugará en México, EE.UU. y Canadá.
- El jaguar fue elegido por su importancia histórica y cultural en Mesoamérica.
- Zayu simboliza la unidad, la fortaleza y la alegría del pueblo mexicano.
Presentación de las mascotas
La FIFA presentó oficialmente a las tres mascotas del Mundial 2026: Clutch, un águila calva por Estados Unidos; Maple, un alce representando a Canadá; y Zayu, un jaguar como símbolo de México. Cada uno busca reflejar la identidad cultural de los países anfitriones.
En la narrativa creada para el torneo, Clutch es mediocampista y representa la competitividad; Maple es portero y simboliza la protección; mientras que Zayu es capitán y delantero, asociado a la fuerza y la unión.
El jaguar en la cultura mesoamericana
El jaguar fue uno de los animales más venerados de las antiguas civilizaciones de Mesoamérica. Para los mexicas estaba vinculado con Tezcatlipoca, dios de la noche y el inframundo. Los mayas lo representaban en su arte y arquitectura, como en el “trono del jaguar rojo” de Chichén Itzá, y los olmecas lo inmortalizaron en esculturas y cerámica.
Además de su papel religioso, tuvo un fuerte significado militar: los guerreros jaguar conformaban una élite de combatientes mexicas que portaban su piel como símbolo de valor y poder.
Tradición y vigencia
El jaguar también fue emblema político y ritual. Algunos gobernantes adoptaban el nombre del felino para reforzar su autoridad, y en el imaginario popular su pelaje manchado era considerado resultado de un fuego divino.
Actualmente, aunque se calcula que solo quedan unos 15 mil ejemplares en vida silvestre, el jaguar sigue presente en rituales y festivales, como los de Guerrero, donde hombres se disfrazan de este animal en peticiones de lluvia. En varias comunidades aún se le considera un nahual o espíritu protector.
México y sus mascotas mundialistas
México ya tuvo dos mascotas en mundiales anteriores: Juanito, en 1970, un niño con sombrero charro y uniforme de la selección; y Pique, en 1986, un chile jalapeño sonriente que representaba la gastronomía y alegría del país.
Con Zayu, el Mundial 2026 rescata un símbolo profundamente arraigado en la historia mexicana, mostrando al jaguar como reflejo de identidad, fuerza y unidad.






