- Afirma que su detención buscó impedir su reelección por resultar “incómodo” al poder estatal
- Señala un intento de control político y financiero de la universidad rumbo a 2027
- Defiende la autonomía universitaria y denuncia presiones a otras instituciones del estado
José Abud Flores, exrector de la Universidad Autónoma de Campeche, aseguró que su detención respondió a una estrategia del gobierno estatal para sacarlo de la vida universitaria y evitar su reelección, al considerarlo una figura incómoda para la administración encabezada por la gobernadora Layda Sansores.
En entrevista, el académico calificó como “cavernaria y mentirosa” la versión oficial que sostiene que el gobierno de Campeche respeta la autonomía universitaria. Afirmó que nunca se subordinó a decisiones externas ni aceptó instrucciones provenientes del Ejecutivo estatal, lo que —dijo— lo convirtió en un obstáculo político.
Señalamientos de control rumbo a 2027
Abud Flores sostuvo que la verdadera intención del gobierno estatal es intervenir en la universidad para manejar sus recursos, con miras al proceso electoral de 2027, cuando se renovará la gubernatura. Recordó que la UAC recibe un presupuesto anual cercano a mil 200 millones de pesos, cifra que, sumada a un crédito estatal reciente por mil millones de pesos, representa —según dijo— un fuerte incentivo para la injerencia política.
“Quieren meterse a la institución, controlarla y manejar sus recursos. Creen, equivocadamente, que los más de 11 mil estudiantes votarán de manera automática”, expresó.
Defensa de la autonomía universitaria
El exrector afirmó que durante su gestión fue un defensor constante de la autonomía universitaria, entendida como la capacidad de las instituciones para gobernarse a sí mismas, administrar su patrimonio y definir sus prioridades académicas, con rendición de cuentas, pero sin subordinación política.
Recordó que se opuso a iniciativas del Congreso local —al que calificó como dominado por el partido gobernante— que pretendían llevar figuras como un “Congreso Itinerante” a las aulas universitarias, lo que consideró un intento directo de adoctrinamiento político.
Presiones a otras universidades
Abud Flores también advirtió que no se trata de un caso aislado. Señaló que la rectora de la Universidad Autónoma del Carmen, Sandra Martha Laffon Leal, enfrenta presiones para abandonar el cargo, como parte —aseguró— de una estrategia para utilizar a las universidades como herramientas en disputas políticas locales.
Finalmente, reiteró que las decisiones académicas y científicas deben definirse dentro de las propias instituciones, con impacto social, pero sin interferencia del poder político.





