• Washington elimina a Delcy Rodríguez de lista de sancionados tras casi ocho años
• Medida forma parte del restablecimiento de relaciones diplomáticas con Venezuela
• Se mantiene el régimen general de sanciones, pese a flexibilización gradual
Retiro de sanciones marca giro diplomático
El gobierno de Estados Unidos anunció el levantamiento de sanciones contra la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien fue eliminada de la Lista de Nacionales Especialmente Designados del Departamento del Tesoro.
La decisión implica que sus activos en territorio estadounidense dejan de estar bloqueados y que podrá realizar transacciones con ciudadanos y empresas de ese país, tras haber permanecido bajo restricciones desde 2018.
Antecedentes de las sanciones
Rodríguez fue incluida en la lista durante la administración de Donald Trump, cuando se desempeñaba como vicepresidenta de Venezuela. En ese momento, las medidas se aplicaron contra funcionarios señalados por Washington de participar en el deterioro institucional y beneficiarse del poder.
Con su exclusión, se revierte una de las sanciones personales más relevantes dentro del esquema de presión que Estados Unidos mantuvo durante años sobre el gobierno venezolano.
Relación bilateral en proceso de normalización
El levantamiento de sanciones ocurre en un contexto de reconfiguración política en Venezuela, tras la salida de Nicolás Maduro del poder y la llegada de Rodríguez como figura central del gobierno.
Ambos países restablecieron relaciones diplomáticas y consulares el pasado 5 de marzo de 2026, luego de una ruptura que se mantenía desde 2019. Este acercamiento ha derivado en acuerdos progresivos en sectores estratégicos, especialmente en energía.
En los últimos meses, el Departamento del Tesoro ha emitido diversas licencias que permiten la reactivación parcial de actividades económicas venezolanas bajo supervisión.
Alcances y límites de la medida
Aunque la eliminación de Rodríguez de la lista representa un avance en la relación bilateral, el régimen general de sanciones contra Venezuela continúa vigente.
Esto incluye restricciones sobre sectores clave y el control de operaciones financieras, lo que mantiene bajo supervisión internacional el flujo de recursos, particularmente en la industria petrolera.
El movimiento es interpretado como parte de una estrategia gradual de Estados Unidos para establecer canales de cooperación con el nuevo liderazgo venezolano, sin levantar completamente las medidas económicas.





