Trump confirma bombardeo contra Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que las fuerzas armadas estadounidenses ejecutaron un ataque aéreo contra tres instalaciones nucleares clave en Irán: Fordow, Natanz e Isfahán. Aseguró que se utilizó una carga completa de bombas, especialmente sobre Fordow, una de las plantas más protegidas del programa nuclear iraní. En un mensaje oficial, Trump afirmó que los objetivos fueron “totalmente destruidos” y advirtió que, si Irán no acepta un acuerdo de paz, los próximos ataques serán “más grandes y más fáciles”.
Intervención directa de EE. UU. en el conflicto
Este bombardeo marca la incorporación directa de Estados Unidos en la guerra entre Israel e Irán. Trump defendió la ofensiva como una acción preventiva para evitar que Irán construya armas nucleares. Israel confirmó que la operación fue coordinada con su ejército, mientras que Irán acusó a EE. UU. de iniciar una guerra y prometió responder militarmente antes de retomar cualquier esfuerzo diplomático.
Reacción de la comunidad internacional
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su profunda preocupación por el uso de la fuerza y alertó que esta escalada representa una amenaza directa a la paz y la seguridad internacionales. Pidió a todas las partes ejercer la máxima contención y priorizar el diálogo. La Unión Europea, por medio de sus principales representantes, también llamó a regresar a la mesa de negociaciones y reiteró que Irán no debe acceder a armas nucleares.
Posición de América Latina
México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, instó a retomar el diálogo diplomático y reducir las tensiones. Colombia, Chile, Cuba y Venezuela condenaron el ataque de EE. UU. y advirtieron sobre los riesgos de una crisis internacional. El presidente chileno, Gabriel Boric, señaló que el uso de la fuerza viola el derecho internacional, mientras que Gustavo Petro acusó a Trump de “incendiar” la región.
Evacuación y medidas de seguridad
Estados Unidos comenzó a evacuar ciudadanos desde Israel hacia Atenas como medida preventiva. Israel elevó su nivel de alerta, suspendió actividades no esenciales y cerró su espacio aéreo tras el ataque.

Irán promete responder antes de negociar
El canciller iraní, Abbas Araqchi, afirmó que Irán ejercerá su derecho a defenderse militarmente y solo retomará el diálogo una vez que haya respondido al ataque. Calificó la ofensiva como una violación grave a la Carta de la ONU y al derecho internacional. Líderes europeos, como Emmanuel Macron y Pedro Sánchez, también pidieron contención y diálogo inmediato.
Condena de Rusia y China
Rusia calificó el ataque como una “acción irresponsable” y denunció una violación flagrante del derecho internacional. China también condenó el uso de la fuerza, pidió a Israel que detenga sus ataques y llamó a todas las partes a buscar una solución diplomática.
Impacto económico global
La ofensiva elevó las alarmas sobre una posible crisis energética. Expertos advierten que si Irán responde con ataques, el precio del petróleo podría superar los 130 dólares por barril. Ante esta situación, la OTAN y varios gobiernos europeos convocaron consejos de seguridad nacional para evaluar escenarios ante una posible escalada regional.
Críticas internas en Estados Unidos
Varios legisladores republicanos y demócratas criticaron la decisión del presidente Trump por no consultar al Congreso antes del ataque. Algunos consideraron que se trató de un acto de guerra que requería aprobación legislativa previa.
El Papa llama a frenar la guerra
Desde el Vaticano, el Papa León XIV lamentó los recientes acontecimientos y pidió a la comunidad internacional frenar el conflicto antes de que se vuelva irreversible. Advirtió que “ninguna victoria militar compensa el sufrimiento humano” e instó a los líderes mundiales a trabajar por una solución pacífica y justa a través del diálogo.






