Ganar la “candidatura” fue sencillo. Lo complicado empezó después, cuando quienes se quedaron a medio camino decidieron cobrar la factura con ausencias, silencios y campañas por su cuenta. El partido guinda presume el músculo, pero hay estados en los que se acumula resentimiento
Los llamados a la unidad en Morena suenan cada vez más a plegarias en plena tormenta: se repiten y casi nadie los obedece. Y, pese a los jalones de orejas, las inconformidades y las amenazas de ruptura, crecen en algunos estados que renovarán gubernatura el próximo año.
Tlaxcala, Zacatecas, Quintana Roo, Guerrero, Michoacán, Baja California Sur y Nuevo León son los focos rojos. Ahí, los segundos lugares no quieren abrazar a los nominados. Ni por disciplina, ni por cortesía, ni siquiera por quedar bien en la foto.
En Zacatecas, Ulises Mejía sigue sin respaldar a Verónica Díaz. Se quedará en Morena, pero hará huelga de brazos caídos y simpatizantes suyos se irán con Fito Bonilla, el candidato opositor. Y para una elección que se decide por pocos votos, no es un detalle menor.
En Michoacán, la historia es otra, pero igual de incómoda. Raúl Morón, derrotado por Carlos Torres, se convirtió en el virtual candidato del PT y dejó la alianza con Morena en el cajón. Y eso que las experiencias petistas han sido pésimas.
En Quintana Roo, Rafael Marín, segundo lugar, tendrá como premio de consolación Cancún. El problema es que la tercer lugar, Marybel Villegas, encabeza un movimiento contra Gino Segura. Amenaza con fracturar al partido.
En Guerrero, Félix Salgado mantiene una campaña paralela a la de Beatriz Mojica. No la cuestiona de frente, ni falta hace: una campaña alterna dice más que mil palabras.
En Tlaxcala no hay operación cicatriz que funcione. La gobernadora Lorena Cuéllar y su candidato, Alfonso Sánchez, le aplicaron la ley del hielo a Ana Lilia Rivera. No la apoyan y le meterán el pie en la primera oportunidad.
En Nuevo León, Morena no solo enfrenta a la oposición; también tiene pleitos domésticos irreconciliables. Tatiana Clouthier se opone a Clara Luz Flores y rechazó colaborar con ella.
Si la división sigue, el partido podría perder la oportunidad de arrebatarle la gubernatura a Samuel García. Las encuestas anticipan una elección a tercios, con Adrián de la Garza por el PRI-PAN y el o la candidata de MC, y cualquiera podría ganar. Dividirse, ahí, equivale a perder la ventaja.
En Baja California Sur, el gobernador Víctor Castro y su candidata, Milena Quiroga, no reconocen a Manuel Cota por no ser de su grupo. Ya amagan también con una huelga de brazos caídos.
En todos los casos, lo que las divisiones debilitan no es a tal o cual candidato, sino al movimiento. Si el partido de Ariadna Montiel quiere ganar gubernaturas y conservar la aplanadora en la Cámara de Diputados, esta vez le costará más trabajo.
La marca pesa, sí, pero las divisiones la meterán en aprietos. Y eso de dejar de lado el oportunismo y el cálculo mezquino, quiérase o no, será pura letra muerta.
Al final, ganar una candidatura es lo fácil; lo difícil es que los perdedores se la crean. Y en esta Ruta 2027, las encuestas se pueden acomodar, pero las lealtades no.
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FELIPE FERNANDO MACÍAS, conocido como “Felifer”, fue designado como precandidato del PAN a la gubernatura de Querétaro. Enfrentará al morenista Santiago Nieto, pero su equipo tiene confianza en que entregará buenos resultados en la capital del estado.
En su municipio, por ejemplo, hay desarrolladores inmobiliarios que realizan su trabajo correctamente, cuentan con un programa de manejo de vegetación y respetan las reservas ecológicas, especialmente las áreas naturales protegidas.
En uno de esos proyectos se reubicarán diversas especies nativas, provenientes de un predio comercial en Centro Sur, a un espacio municipal avalado por las autoridades locales, donde además se les dará seguimiento y vigilancia para su cuidado.
Adicionalmente, se llevará a cabo una reforestación compensatoria en un ejido del municipio de Querétaro. Sin duda, hay empresas que trabajan de manera coordinada con los tres órdenes de gobierno y con respeto al medio ambiente, lo cual es muy valorado.
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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “Pienso, luego existo. Pierdo la encuesta, luego me voy”.





