• La FGR acusa al exgobernador de Tamaulipas de usar dinero del narcotráfico para comprar propiedades.
• También enfrenta otro proceso penal por delitos contra la salud.
• Fue deportado de Estados Unidos en abril y está preso en el penal del Altiplano.
Tomás Yarrington Ruvalcaba, exgobernador de Tamaulipas, recibió un segundo auto de formal prisión por parte de un juez federal. En esta ocasión, se le acusa de haber participado en operaciones con recursos de procedencia ilícita, es decir, lavado de dinero.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), Yarrington habría recibido dinero del Cártel del Golfo mientras era gobernador y también después de dejar el cargo. Ese dinero, presuntamente proveniente de actividades del narcotráfico, habría sido utilizado para comprar propiedades dentro y fuera de México.
Este nuevo proceso se suma a otro que ya enfrenta por delitos contra la salud. En ese caso, se le acusa de haber colaborado para facilitar delitos relacionados con el tráfico de drogas. Ambos procedimientos se llevan bajo el sistema penal anterior.
Tomás Yarrington fue deportado a México el 9 de abril de 2025, luego de haber cumplido una condena de nueve años de prisión en Estados Unidos por lavado de dinero. Las autoridades estadounidenses lo mantuvieron preso en una cárcel federal en Illinois. Al ser entregado a las autoridades mexicanas, fue trasladado al penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, donde actualmente está recluido.
La acusación de lavado de dinero se originó en 2009, cuando un testigo protegido que fue parte del Cártel del Golfo denunció que Yarrington había recibido dinero del grupo criminal. Según el testimonio, ese dinero fue utilizado para adquirir bienes inmuebles. La FGR indicó que este testimonio fue confirmado por otros testigos protegidos.
En Estados Unidos, la DEA (Agencia Antidrogas) también realizó investigaciones que señalaban a Yarrington como beneficiario de millones de dólares entregados por el Cártel del Golfo y Los Zetas a cambio de protección. Uno de los testigos más importantes en ese caso fue Antonio Peña Argüelles, detenido en San Antonio, Texas, quien habría sido intermediario entre Yarrington y los líderes criminales.
La FGR mantiene abiertas varias líneas de investigación relacionadas con el uso de recursos ilícitos y presuntos vínculos del exgobernador con organizaciones delictivas. El proceso penal continúa en curso.





