A veces una noticia no necesita ser verdad para hacer daño. Basta con que se publique y quede flotando. Eso es exactamente lo que le ocurrió a Morena, justo cuando arranca su proceso para elegir candidatos a 17 gubernaturas
Como balde de agua fría cayó en Morena la nueva filtración del New York Times: más gobernadores del partido bajo la lupa de Estados Unidos, y funcionarios guindas -junto con políticos de oposición- convertidos en supuestos colaboradores e informantes de agencias estadounidenses.
El momento no pudo ser más incómodo. La filtración llegó justo cuando Morena cerraba el registro de aspirantes a las 17 gubernaturas que se disputarán en 2027.
Las reacciones se dividieron.
Unos descalificaron la nota de inmediato: fuentes anónimas, campaña de difamación, el mismo manual que usaron contra López Obrador y que falló.
Otros, en cambio, se lo tomaron en serio, porque los señalados no son cualquier persona: Alfonso Durazo y Américo Villarreal son considerados baluartes del movimiento, modelos a seguir dentro del partido.
El caso de Sonora fue el que más preocupó. La noticia se difundió -qué casualidad- el día en que se registraron los aspirantes a relevar a Durazo en el cargo.
Ariadna Montiel calificó todo como una difamación más, parte de una campaña contra Morena y el gobierno. Y descartó de plano que militantes guindas sean informantes de la CIA, la DEA o el FBI.
En cambio, desde la cúpula morenista apuntaron hacia el PRI y el PAN: Alejandro Moreno, los gobernadores Manolo Jiménez y Esteban Villegas, y la panista Maru Campos de Chihuahua.
Pero el daño ya está hecho. En Sinaloa, la senadora Imelda Castro, durante su registro como aspirante, se apresuró a deslindarse del gobernador con licencia Rubén Rocha, señalado por Washington de vínculos con el narco.
Por todo eso, haya corrupción o no, existan vínculos o no, el ruido ya entró al proceso interno de Morena -y eso tiene un costo real-. La mala percepción será algo difícil de quitar, porque, como dice el clásico de Macuspana: la calumnia cuando no mancha, tizna. Y en política, con tizne es suficiente.
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DURANTE EL REGISTRO de aspirantes a Defensores de la Transformación, quedaron en evidencia muchas posturas irreconciliables, como la de los tlaxcaltecas Ana Lilia Rivera y Alfonso Sánchez García. La senadora se dice representante del ala fundadora del partido y, el alcalde con licencia, busca la continuidad del gobierno actual.
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MORENA DESTITUYÓ a Jaime Castillo como dirigente de los jóvenes morenistas de Zacatecas, luego de que agredió a una conductora durante los festejos por el triunfo de México sobre Chequia.
Estaba identificado como uno de los más cercanos a la senadora Verónica Díaz, quien se registró como aspirante a la gubernatura de Zacatecas; sin embargo, ella salió rápido a deslindarse del muchacho.
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POR FIN SE CONFIRMÓ lo que muchos temían: en la siguiente ronda del Mundial de Futbol, México enfrentará a Ecuador, el equipo que le ganó a Alemania, uno de los favoritos del torneo.
Pero más allá de lo deportivo, entre ambos países no existe una buena relación y eso le pone más sal y pimienta al encuentro del martes.
El 5 de abril de 2024, fuerzas militares ecuatorianas irrumpieron en la embajada mexicana en Quito para capturar a Jorge Glas, exvicepresidente de Ecuador acusado de diversos delitos.
Durante el operativo, Roberto Canseco, jefe de la misión consular, intentó detenerlos y fue agredido. Al día siguiente, México rompió relaciones diplomáticas con el gobierno de Daniel Noboa. Y a la fecha, no hay visos de solución.
Pero hay que decirlo: en este conflicto México hizo su parte. El gobierno de Noboa ha mantenido una persecución política contra el expresidente Rafael Correa y fue López Obrador quien otorgó refugio y protección a varios de sus cercanos. Desde entonces existe el distanciamiento.
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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “Morena arrancó su proceso interno con una pregunta que nadie quería: ¿quién habla con la CIA?”.




