• La isla asegura que su ejército está preparado ante cualquier escenario de agresión
• Tensiones aumentan tras declaraciones de Trump y presión política de Washington
• Crisis energética y apagones agravan la situación interna del país
Defensa activa ante un posible conflicto
El gobierno de Cuba afirmó que mantiene a sus fuerzas armadas en estado de preparación frente a una eventual agresión militar de Estados Unidos. El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, explicó que esta medida responde a un principio de prevención ante el contexto internacional.
“Nuestras fuerzas armadas siempre están preparadas y, de hecho, estos días se están preparando para la posibilidad de una agresión militar”, señaló. Aunque consideró que un ataque no es probable, advirtió: “seríamos ingenuos si no nos preparáramos”.
El funcionario insistió en que Cuba no representa una amenaza y que no existe motivo que justifique una acción militar en su contra.
Aumento de tensiones con Washington
El clima político entre ambos países se ha deteriorado en las últimas semanas. Declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las que aseguró que sería un “honor tomar” la isla, elevaron la preocupación en La Habana.
En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que Cuba podría enfrentar una intervención, lo que ha sido interpretado como una señal de presión directa.
Pese a este escenario, el gobierno cubano reiteró que no busca confrontación y mantiene disposición al diálogo. “Tenemos la necesidad y el derecho de protegernos, pero estamos dispuestos a sentarnos a dialogar”, afirmó el vicecanciller.
Impacto del bloqueo y crisis energética
La situación interna de Cuba se ha visto agravada por las restricciones al suministro de combustible. Las medidas impulsadas por Estados Unidos, que incluyen aranceles a países que exporten petróleo a la isla, han intensificado la escasez energética.
Esto ha derivado en apagones prolongados y recurrentes que afectan servicios básicos como hospitales, transporte público y actividades productivas. La crisis también se ha profundizado por la reducción del suministro de crudo desde Venezuela.
Colapso eléctrico y afectaciones a la población
El sistema eléctrico cubano ha registrado múltiples fallas, incluyendo apagones nacionales recientes que dejaron a millones de personas sin servicio. La infraestructura, con décadas de operación, presenta limitaciones que dificultan una recuperación rápida.
Aunque autoridades reportan avances en el restablecimiento del suministro en algunas zonas, el proceso es gradual y depende de la disponibilidad de combustible.
Las interrupciones han impactado la vida diaria, desde la conservación de alimentos hasta el acceso al agua, generando creciente preocupación entre la población.
Diálogo como vía para reducir la tensión
A pesar del entorno adverso, Cuba reiteró su disposición a mantener relaciones constructivas con Estados Unidos. El gobierno subrayó que busca una relación basada en el respeto mutuo y abierta a la cooperación en distintos ámbitos.
Fernández de Cossío señaló que existen áreas donde ambos países podrían colaborar, como seguridad regional, migración y combate al crimen organizado, además de oportunidades comerciales.






