- El gobierno cubano anunció medidas multisectoriales ante un desabasto severo de combustible.
- La escasez impacta transporte, hospitales, escuelas, producción y turismo, según el Ejecutivo.
- La Habana reiteró su disposición al diálogo con Washington, pero sin presiones ni condiciones.
Anuncio oficial del plan de emergencia
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, informó que su gobierno pondrá en marcha, a partir de la próxima semana, un plan de contingencia multisectorial para enfrentar la escasez de combustible que atraviesa la isla, en un contexto de mayor presión de Estados Unidos para bloquear el suministro de petróleo.
Durante una comparecencia transmitida por la televisión estatal, el mandatario explicó que el desabasto afecta áreas estratégicas como el transporte público, los hospitales, las escuelas, la actividad económica y el turismo, por lo que se adoptarán medidas temporales que exigirán un esfuerzo adicional a la población.
Impacto directo del desabasto energético
Díaz-Canel reconoció que la falta de combustible ha generado un “desabastecimiento agudo”, con consecuencias visibles en la movilidad, la producción de alimentos y el funcionamiento de servicios básicos. Señaló que el país no recibe petróleo desde diciembre y advirtió que la situación podría agravarse si no se logran nuevos suministros en las próximas semanas.
El gobierno cubano evalúa escenarios de racionamiento y reorganización de actividades, inspirados en experiencias previas como el llamado “Periodo Especial”, cuando la isla enfrentó una crisis energética profunda tras la caída del bloque soviético.
Presión de Estados Unidos y sanciones
El anuncio ocurre tras una escalada de medidas del gobierno de Donald Trump, que declaró a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos. Entre las acciones recientes destaca una orden presidencial que contempla imponer aranceles a los países que suministren petróleo a la isla.
Washington también cerró el flujo de crudo procedente de Venezuela, principal aliado energético de Cuba, lo que ha intensificado la crisis. Además, Trump aseguró que México dejaría de enviar petróleo a La Habana, suministro que se mantenía desde 2023.
Postura de Cuba y llamado al diálogo
Pese al escenario adverso, Díaz-Canel afirmó que Cuba está dispuesta a dialogar con Estados Unidos sobre cualquier tema, siempre que sea “sin presiones, sin precondiciones y desde una posición de respeto a la soberanía”. Aclaró que cualquier conversación deberá darse entre iguales y sin injerencia en los asuntos internos del país.
El vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, confirmó que no existe un diálogo formal en curso, aunque sí ha habido intercambio de mensajes entre ambas partes.
Apoyo internacional y búsqueda de alternativas
En medio de las amenazas estadounidenses, Rusia confirmó que continuará suministrando petróleo a Cuba. El embajador ruso en La Habana, Viktor Coronelli, señaló que Moscú prevé mantener esa cooperación energética, pese a las advertencias de Washington.
El gobierno cubano aseguró que seguirá buscando fuentes externas de combustible y alternativas para mitigar el impacto del bloqueo energético, aunque reconoció que los próximos meses serán especialmente complejos para la economía y la población.





