El gobierno de EU canceló la visa al hijo de López Obrador, pensando que dañaría a él o al movimiento que su padre construyó. No calculó que en México convertir a alguien en víctima de los gringos es la forma más rápida de hacerlo crecer
En Morena no ven una crisis en la cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán. Ven una oportunidad. Y ya están calculando cómo capitalizarla.
La decisión del gobierno de Estados Unidos de vetar el acceso al territorio americano al hijo del expresidente López Obrador desató una reacción inmediata en el movimiento guinda.
Militantes, funcionarios, legisladores, gobernadores y alcaldes cerraron filas en torno a Andy. No por obligación, sino porque en el partido entienden el valor político del momento.
El razonamiento desde el partido que comanda Ariadna Montiel y Palacio Nacional es claro: Andy se convertirá en un estandarte.
La cancelación de su visa no será un estigma sino una medalla, la prueba de que el gobierno de Donald Trump lo considera un adversario. Y en la lógica de los guindas, a quien Washington le teme, el movimiento lo abraza.
El paralelo histórico que manejan en el oficialismo es revelador: quieren que Andy recorra el mismo camino que recorrió su padre cuando Vicente Fox y la oposición impulsaron su desafuero.
Aquel intento de sacarlo de la jugada terminó convirtiéndolo en el político más popular del país. La historia, dicen como un deseo, podría repetirse.
Esperan además que el expresidente Andrés Manuel aparezca públicamente en cualquier momento para echarle más leña al fuego, subirse a la ola anti gringos y empujar a su hijo hacia los reflectores nacionales.
Porque desde Palacio Nacional están convencidos de que Trump quiso manchar al movimiento, y que en cambio le regaló un mártir.
Sin embargo, las acusaciones sobre tráfico de influencias de López Beltrán y el enriquecimiento de algunos de sus amigos con obras del sexenio pasado siguen sobre la mesa.
No se puede tapar el sol con un dedo. Pero en Morena ya decidieron que ninguna insinuación desde la Casa Blanca opaca la narrativa que están construyendo.
Andy como víctima, Andy como estandarte, Andy como el heredero político que la presión exterior terminó de forjar.
Si así lo calculan -y todo indica que sí- el gobierno de Trump le acaba de hacer a Morena el mejor favor de la temporada, más cuando estamos en plena ruta electoral 2027.
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MOLESTIA GENERÓ en Palacio Nacional la publicación de una “lista negra” de periodistas que salió del ronco pecho de la consejera jurídica, Luisa María Alcalde.
No lo consultó con nadie, no avisó, ni pidió permiso, por lo que la están obligando a que dé la cara y arregle el “tiradero que provocó”.
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LA MAYORÍA DE LOS GOBERNADORES que concluirán su administración el próximo año se incorporará a la Cámara de Diputados.
Entre ellos están el verde Ricardo Gallardo, de San Luis Potosí; y los panistas Mauricio Kuri, de Querétaro; Tere Jiménez, de Aguascalientes; y Maru Campos, de Chihuahua.
También ocurrirá con algunos morenistas, como Mara Lezama, de Quintana Roo; Marina del Pilar Ávila, de Baja California; Indira Vizcaíno, de Colima; y Alfonso Durazo, de Sonora.
El resto de las y los mandatarios salientes serán designados en cargos gubernamentales o incluso en algunas embajadas.
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CON EL LODO HASTA EL CUELLO. Las pruebas presentadas por el vicepresidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, que vinculan a Francisco García Cabeza de Vaca con una refinería clandestina en Reynosa, suman una raya más al tigre del funcionario panista y corroboran las versiones e investigaciones realizadas por Santiago Nieto.
En su momento, el ex titular de la UIF afirmó que Sergio Carmona, conocido como “El Rey del Huachicol”, había financiado al exgobernador de Tamaulipas y participaba en la primera red de huachicol fiscal.
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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “En política, convertir a alguien en víctima es la forma más rápida de convertirlo en héroe”.




