- La CNDH asegura que no existe una política de Estado detrás de las desapariciones
- Critica postura del Comité de la ONU y cuestiona eficacia de misiones extranjeras
- Anuncian apertura de nueva oficina regional en Jalisco el 15 de abril
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) respondió con firmeza a los señalamientos del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, al negar que México atraviese una crisis nacional de desapariciones o que exista una política de Estado que las provoque.
El Comité anunció que iniciará un procedimiento especial para investigar la situación en el país y analizar si debe llevarse el caso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Según su presidente, Olivier de Frouville, las desapariciones forzadas en México son preocupantes, por lo que aplicarán medidas como acciones urgentes y la revisión de casos individuales.
Ante esto, la CNDH consideró que dicha evaluación está fuera de contexto y no refleja la realidad que vive el país. Afirmó que los señalamientos no parten de un análisis serio y profundo, y sostuvo que las misiones extranjeras y las medidas impuestas desde el exterior han demostrado ser poco efectivas, e incluso contraproducentes en algunos casos.
El organismo nacional insistió en que la mejor respuesta a esta problemática debe venir del propio Estado mexicano mediante acciones integrales, y reiteró su compromiso con las víctimas y con la defensa de los derechos humanos desde una visión soberana.

Como parte de esta estrategia, la CNDH informó que el próximo 15 de abril abrirá una oficina regional en Guadalajara, Jalisco. Esta nueva sede permitirá atender de manera directa a las personas afectadas en la región occidente del país y fortalecer el trabajo con colectivos y autoridades locales.
La Comisión explicó que Jalisco es uno de los estados con mayor número de quejas por presuntas violaciones a los derechos humanos, acumulando alrededor de 3 mil expedientes desde 2019. Por ello, considera urgente reforzar la atención en esa entidad.
Además, desde el sábado comenzará a operar una unidad móvil en Guadalajara para recibir peticiones ciudadanas mientras se instala la nueva sede. La apertura responde también a solicitudes de víctimas y familiares, quienes han pedido una mayor presencia institucional en la zona.





