- Siete policías municipales que resguardaban a Carlos Manzo fueron detenidos por presunta omisión en su asesinato.
- El operativo fue encabezado por Ejército, Guardia Nacional y Fiscalía de Michoacán en la Casa de la Cultura.
- Investigaciones apuntan a que el edil no eligió a su equipo de seguridad y que el crimen fue ordenado por líderes del CJNG.
Operativo coordinado en la Casa de la Cultura
Siete policías municipales que integraban el equipo de escoltas del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, fueron detenidos durante un operativo realizado por el Ejército, la Guardia Nacional y la Fiscalía de Michoacán. La intervención ocurrió en la Casa de la Cultura, en pleno centro del municipio, donde los agentes ingresaron para cumplimentar órdenes judiciales y asegurar a los elementos que permanecían activos desde el homicidio del edil el pasado 1 de noviembre.
Investigación por homicidio calificado
La Fiscalía estatal informó que los escoltas están señalados por su probable responsabilidad en el delito de homicidio calificado bajo la figura de comisión por omisión. De acuerdo con las indagatorias, el grupo tenía la tarea de proteger al alcalde durante el Festival de las Velas, momento en el que una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación llevó a cabo el ataque.
Tras su detención, los elementos fueron trasladados al Centro Penitenciario David Franco Rodríguez, donde quedaron a disposición de un juez.
La estructura detrás del crimen
Las investigaciones señalan que el asesinato de Carlos Manzo fue ordenado por Ramón Ángel Álvarez, alias El R1, líder de una célula del CJNG que opera en varios municipios de Michoacán. El ataque habría sido ejecutado por un grupo de jóvenes sicarios bajo la presión de Jorge Armando “N”, conocido como El Licenciado, quien ya fue detenido y trasladado al penal del Altiplano.
Escoltas designados por un mando de confianza
Los avances del caso revelan que el alcalde no seleccionó personalmente a su equipo de seguridad. Los escoltas fueron recomendados por el coronel José Manuel Jiménez Aranda, entonces secretario de Seguridad Pública municipal. Varios de ellos no tenían historial previo dentro de la corporación y formaban parte de un grupo armado de entre ocho y diez policías asignados a la protección del edil.
La postura de las autoridades y la familia
La Fiscalía de Michoacán insistió en que continuará con todas las líneas de investigación hasta esclarecer por completo el crimen. Por su parte, la alcaldesa sustituta y viuda del edil, Grecia Quiroz García, había reconocido días antes que mantenía reservas sobre el entorno de seguridad, aunque los escoltas seguían resguardando a su familia hasta nuevas diligencias.






