- La aeronave realizaba la liberación de moscas estériles para combatir el gusano barrenador.
- Entre los fallecidos hay dos tripulantes guatemaltecos y un funcionario mexicano del Senasica.
- El operativo es parte de un programa con inversión superior a 165 millones de pesos.
Una avioneta se estrelló este viernes en el ejido San Vicente, municipio de Motozintla, Chiapas, mientras realizaba labores de dispersión aérea de moscas estériles para frenar la propagación del gusano barrenador, plaga que afecta al ganado en la frontera sur del país.
El accidente ocurrió mientras la aeronave sobrevolaba la zona de Pavencul. Según reportes locales, el equipo había llegado desde Centroamérica la noche anterior para iniciar temprano las tareas de liberación. La avioneta, de la que aún se desconoce la matrícula, tenía previsto sobrevolar varios municipios de Chiapas.
El siniestro dejó un saldo de tres personas muertas: Carlos Eduardo Monrroy Pinto y Bayron Eduardo Morán Paz, ambos de nacionalidad guatemalteca, y Julio Roblero de León, trabajador mexicano del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). Pobladores de la zona acudieron a la escena del accidente para intentar apagar el fuego que consumía la aeronave.

Hasta el momento, ni la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) ni el propio Senasica han emitido un comunicado oficial sobre lo ocurrido. En el sitio ya trabajan autoridades de la Fiscalía General de la República y de la Fiscalía de Chiapas para realizar las investigaciones correspondientes.
De acuerdo con documentos oficiales consultados en la plataforma Compras MX, la empresa Servicios Mubarqui S. de R.L. de C.V. es la encargada de estas operaciones aéreas. El programa incluye la liberación de insectos estériles y parasitoides, además de la importación diaria de material biológico desde Guatemala. Para este fin, Senasica ha destinado una inversión superior a los 165 millones de pesos.
El objetivo del operativo es combatir la plaga del gusano barrenador en regiones de Chiapas, Tabasco y zonas limítrofes con Guatemala, a través de métodos biológicos que no afecten al medio ambiente ni a otras especies.





