• Estados Unidos lanzó un bombardeo contra la estratégica isla iraní de Kharg, centro de exportación petrolera del país.
• Irán respondió con ataques contra bases militares estadounidenses en el Golfo y amenazas contra infraestructura energética.
• La guerra regional entra en su tercera semana con ataques en Irak, Líbano y tensión en el estrecho de Ormuz.
Ataque de Estados Unidos contra la isla petrolera de Kharg
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que fuerzas militares estadounidenses ejecutaron un bombardeo de gran escala contra la isla iraní de Kharg, considerada el principal centro de exportación petrolera de la República Islámica.
El mandatario afirmó que el operativo fue “uno de los bombardeos más poderosos de la historia en Medio Oriente” y aseguró que todos los objetivos militares en la isla fueron destruidos.
La isla de Kharg, ubicada en el Golfo Pérsico a unos 25 kilómetros de la costa iraní, es un punto estratégico para el país debido a que concentra la principal terminal de carga de petróleo. Aproximadamente el 90 % del crudo iraní destinado al mercado internacional pasa por esta instalación.
Trump señaló que las fuerzas estadounidenses evitaron atacar directamente la infraestructura petrolera, aunque advirtió que podría reconsiderar esa decisión si Irán interfiere con la navegación en el estrecho de Ormuz.
Irán responde con ofensivas contra posiciones de Estados Unidos
Tras el ataque, autoridades iraníes advirtieron que podrían destruir instalaciones energéticas y económicas vinculadas con Estados Unidos en Medio Oriente.
El comandante de la Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria iraní, el general Alireza Tangsiri, informó que se lanzaron varias oleadas de ataques contra bases aéreas estadounidenses ubicadas en Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Catar.
Entre los objetivos mencionados se encuentran la base aérea Al Zafra en Emiratos Árabes Unidos, la base Sheij Isa en Baréin y la base Al Udeid en Catar. De acuerdo con los reportes, radares, hangares, torres de control y depósitos de combustible resultaron afectados.
Reportes posteriores indicaron que cinco aviones de reabastecimiento de combustible de la Fuerza Aérea de Estados Unidos fueron alcanzados durante un ataque iraní contra instalaciones en Arabia Saudita.
Tensión en el estrecho de Ormuz y presión sobre el mercado petrolero
El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los puntos más sensibles del conflicto. Por esta vía marítima transita cerca del 20 % del petróleo que se comercializa en el mundo.
Irán ha advertido que podría cerrar el paso marítimo como medida de presión frente a los ataques militares, lo que ha generado preocupación internacional por el impacto en el suministro energético global.
Ante esta situación, Trump pidió a varios países —entre ellos China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido— enviar buques de guerra para garantizar la seguridad de la ruta y mantener abierta la circulación de petroleros.
Ataques en Irak amplían el conflicto regional
La escalada también alcanzó a Irak, donde la embajada de Estados Unidos en Bagdad fue blanco de un ataque con drones y cohetes durante la madrugada.
Columnas de humo fueron observadas en el complejo diplomático ubicado en la Zona Verde, una de las áreas más protegidas de la capital iraquí.
Horas antes, bombardeos contra posiciones de las Brigadas de Hezbolá —grupo armado proiraní— dejaron tres muertos, entre ellos el comandante Abú Ali al-Amiri.
De acuerdo con reportes de seguridad, uno de los ataques impactó una vivienda utilizada como sede del grupo armado en el barrio de Arassat, mientras otro ataque aéreo posterior alcanzó un vehículo en el este de la ciudad.
Líbano también sufre consecuencias de la escalada militar
El conflicto también afecta a Líbano. Un ataque israelí contra un centro sanitario en el sur del país dejó al menos 12 trabajadores de salud muertos.
Las autoridades libanesas han reportado que desde el inicio de los enfrentamientos el número de víctimas mortales asciende a 773 personas, entre ellas más de 100 menores.
En paralelo, la milicia Hezbolá y fuerzas vinculadas con Irán han lanzado nuevos ataques contra Israel dentro de una ofensiva coordinada.
Manifestaciones en Irán en apoyo a Palestina
En medio de la tensión militar, el presidente iraní Masoud Pezeshkian participó en una masiva movilización en Teherán durante el Día Mundial de Al-Quds, jornada dedicada al respaldo a la causa palestina.
El mandatario afirmó que millones de ciudadanos salieron a las calles para mostrar apoyo a Palestina y defender a su país frente a las amenazas externas.
“Hoy, en el último viernes del mes sagrado de Ramadán y en el Día Mundial de Al-Quds, y pese a todas las amenazas y agresiones militares, el pueblo en todo Irán salió por millones a las calles para apoyar y defender su patria y la causa sagrada de Palestina. Tengan la seguridad de que el pueblo de Irán nunca se rendirá ante Israel”, declaró.
La guerra entra en su tercera semana
El conflicto iniciado el 28 de febrero, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra instalaciones iraníes, entra en su tercera semana con una escalada que ya involucra a varios países de la región.
Los enfrentamientos han provocado cientos de víctimas y mantienen en alerta a la comunidad internacional debido a su impacto en la seguridad regional y en los mercados energéticos globales.





