- Expertos de la ONU advierten que los abusos descritos en los archivos presentan carácter sistemático y alcance transnacional.
- Señalan posibles delitos como esclavitud sexual, tortura, desaparición forzada y feminicidio.
- Solicitan una investigación independiente y critican la divulgación de información sensible de víctimas.
Relatores de la ONU alertan sobre la gravedad de los abusos
Nueve relatores y expertos independientes de la Organización de las Naciones Unidas señalaron que los documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein contienen elementos que podrían encuadrarse legalmente como crímenes de lesa humanidad.
El pronunciamiento se dio tras la publicación, el 30 de enero, de archivos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos. De acuerdo con los especialistas, el contenido sugiere la posible existencia de una red criminal de alcance global y niveles alarmantes de impunidad.
¿Qué son los crímenes de lesa humanidad?
En el derecho internacional, los crímenes de lesa humanidad son actos extremadamente graves cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil.
No se trata de delitos aislados. Incluyen conductas como:
- Asesinato
- Tortura
- Desaparición forzada
- Esclavitud sexual
- Persecución por motivos políticos, raciales o de género
Estos crímenes no prescriben y pueden ser juzgados por tribunales nacionales o internacionales, incluso décadas después de haber ocurrido.
Posibles delitos documentados en el caso Epstein
Según los expertos de la ONU, los archivos contienen referencias a posibles casos de:
- Esclavitud sexual
- Violencia reproductiva
- Tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes
- Desapariciones forzadas
- Feminicidio
Los especialistas indicaron que estos hechos habrían ocurrido en un contexto marcado por racismo, misoginia extrema, corrupción y deshumanización de mujeres y niñas de distintas partes del mundo.
Subrayaron que la magnitud, duración y carácter organizado de los abusos podrían cumplir con los criterios jurídicos para ser considerados crímenes de lesa humanidad.
Llamado a una investigación independiente
Los relatores pidieron que tribunales nacionales e internacionales competentes investiguen y, en su caso, enjuicien a los responsables. También exigieron la apertura de una investigación independiente e imparcial que esclarezca cómo estas conductas pudieron prolongarse durante años sin sanciones efectivas.
“Es imperativo que los gobiernos actúen de manera decisiva para responsabilizar a los perpetradores”, señalaron, al insistir en que ninguna persona debe estar por encima de la ley, sin importar su poder económico o político.
Críticas por la divulgación de información sensible
Además del contenido de los archivos, los expertos cuestionaron la forma en que fueron publicados. Consideraron que hubo fallas graves en la protección de datos personales, lo que expuso información sensible de víctimas.
Advirtieron que esta situación puede provocar revictimización, estigmatización o incluso represalias, afectando la seguridad y el bienestar de quienes ya sufrieron abusos.
Entre los firmantes del comunicado se encuentran Reem Alsalem (relatora sobre violencia contra mujeres y niñas), Ana Brian Nougrères (experta en derecho a la privacidad) y Gina Romero (relatora sobre libertad de reunión y asociación), quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y rendición de cuentas.





