- La empresa de inteligencia artificial probó que varios dispositivos domésticos pueden combinar su capacidad de procesamiento para ejecutar modelos de IA sin depender de un gran centro de datos.
- Anthropic alertó sobre el riesgo futuro de que una IA se copie entre televisores, routers y electrodomésticos vulnerables, como ocurre con los gusanos informáticos.
- La compañía recomienda reforzar la ciberseguridad, actualizar los equipos y cambiar las contraseñas predeterminadas para reducir el riesgo de ataques.
Dispositivos domésticos podrían funcionar como una red de inteligencia artificial
Anthropic, la empresa desarrolladora de Claude, advirtió que los avances tecnológicos podrían permitir que modelos pequeños de inteligencia artificial se propaguen de manera autónoma entre dispositivos conectados a internet hacia finales de 2026.
Según la investigación de su equipo de ciberseguridad, aparatos como televisores inteligentes, routers y electrodomésticos conectados podrían aportar capacidad de procesamiento para ejecutar estos sistemas de forma distribuida.
En sus experimentos, los investigadores lograron ejecutar un modelo de lenguaje utilizando 15 dispositivos económicos de televisión con Android. Sin embargo, la prueba se realizó en un entorno controlado y no demuestra que exista una red de hogares infectados.
¿Cómo podría propagarse una IA de forma autónoma?
La principal preocupación de Anthropic es la posibilidad de que una inteligencia artificial combine sus capacidades con las de un gusano informático, un programa malicioso que se copia de un dispositivo a otro sin intervención humana directa.
El sistema podría identificar equipos vulnerables, transferir archivos e intentar ejecutar el modelo en otros aparatos conectados a la red.
La investigación señala que los modelos actuales ya pueden realizar varias de estas tareas por separado. No obstante, todavía presentan dificultades para completar de manera autónoma toda la secuencia necesaria para propagarse.
Anthropic estima que, si continúa el ritmo de avance tecnológico, modelos pequeños podrían reunir las capacidades necesarias hacia finales de 2026. Se trata de una proyección de riesgo, no de una amenaza cuya expansión generalizada esté confirmada.
¿Por qué sería difícil detener una red de IA distribuida?
Una red de este tipo podría repartir el procesamiento entre numerosos dispositivos, en lugar de depender de un servidor central o de un centro de datos.
Por esa razón, desconectar un solo equipo no necesariamente bastaría para detenerla. Si otros dispositivos continuaran funcionando, la red podría mantener parte de su capacidad.
Anthropic advierte que este escenario dificultaría contener un ataque, especialmente si los aparatos afectados cuentan con pocas actualizaciones de seguridad o mantienen configuraciones vulnerables.
¿Qué pueden hacer los usuarios para proteger sus dispositivos?
La compañía recomienda reforzar las medidas de seguridad de los aparatos conectados a internet. Entre las principales acciones preventivas se encuentran:
- Actualizar el software: instalar las actualizaciones de seguridad disponibles para televisores, routers y otros dispositivos inteligentes.
- Cambiar las contraseñas predeterminadas: utilizar claves únicas y difíciles de adivinar.
- Desactivar funciones innecesarias: reducir los servicios y accesos que no se utilizan.
- Revisar el soporte del fabricante: evitar equipos que ya no reciben actualizaciones de seguridad.
- Proteger la red doméstica: utilizar una contraseña robusta para el Wi-Fi y mantener actualizado el router.
Estas medidas no eliminan todos los riesgos, pero pueden dificultar que los dispositivos vulnerables sean utilizados en ataques informáticos.
Anthropic advierte sobre un riesgo futuro, no sobre una amenaza generalizada
Los experimentos de la empresa muestran que es técnicamente posible distribuir la ejecución de una IA entre varios equipos domésticos. Sin embargo, todavía existen limitaciones para que modelos pequeños realicen de forma completamente autónoma todas las acciones necesarias para replicarse y expandirse.
La advertencia se centra en la posibilidad de que estos avances faciliten nuevos tipos de ataques informáticos si no se fortalecen las medidas de protección.






