- México y Estados Unidos analizan incorporar etanol a las gasolinas mexicanas mediante una implementación gradual y con criterios técnicos.
- Washington considera que el proyecto puede fortalecer la seguridad energética de América del Norte y generar nuevas oportunidades para productores de ambos países.
- La Secretaría de Energía busca combustibles con menores emisiones y una mayor diversificación de las fuentes utilizadas en la elaboración de gasolinas.
México y Estados Unidos avanzaron en las conversaciones para incorporar etanol en las mezclas de combustibles del país, como parte de una estrategia para fortalecer la seguridad energética de América del Norte, reducir emisiones y ampliar las oportunidades para los sectores agrícola y energético de ambas naciones.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destacó este viernes 14 de agosto que la integración del etanol es una prioridad dentro de la cooperación bilateral y afirmó que puede contribuir a mejorar la competitividad de México, Estados Unidos y la región.
Reanudan diálogo técnico sobre el uso de etanol
El subsecretario de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía (Sener), Juan José Vidal Amaro, y el subsecretario de Comercio y Asuntos Agrícolas Exteriores de Estados Unidos, Luke J. Lindberg, sostuvieron una segunda ronda de reuniones en Ciudad de México para revisar las opciones de incorporación del etanol a los combustibles utilizados en México.
Las conversaciones forman parte de un diálogo técnico iniciado en julio entre autoridades de ambos países para identificar los principales retos y oportunidades de utilizar este biocombustible en las gasolinas.
Lindberg explicó que las partes analizan un esquema de implementación por etapas, que incluiría distintos proyectos piloto antes de ampliar el uso del etanol.
Johnson destaca beneficios para América del Norte
El embajador Ronald Johnson afirmó que la cooperación con México y con el sector privado para impulsar el uso del etanol puede fortalecer la seguridad energética regional.
El diplomático también señaló que la medida podría ampliar las oportunidades para los productores y hacer más competitivos a México y Estados Unidos dentro del mercado energético de América del Norte.
La postura de Washington se relaciona con una estrategia para incrementar la integración de las cadenas productivas y aprovechar la capacidad agrícola de la región para la producción de biocombustibles.
México busca combustibles más limpios
La Secretaría de Energía señaló que el análisis contempla alternativas para incorporar gradualmente combustibles con menores emisiones, al mismo tiempo que se fortalecen las cadenas productivas y el intercambio comercial y agrícola entre México y Estados Unidos.
Vidal Amaro sostuvo que la cooperación técnica puede abrir oportunidades en sectores estratégicos como los hidrocarburos, los biocombustibles y la actividad agrícola.
La dependencia también destacó que diversificar las fuentes utilizadas para producir combustibles forma parte de la estrategia del Gobierno federal para avanzar hacia un modelo energético más sostenible.
El proyecto todavía se encuentra en etapa de análisis
Aunque las autoridades de ambos países han avanzado en el diálogo, la incorporación del etanol a las gasolinas mexicanas todavía se encuentra en una fase de evaluación técnica.
Los equipos de trabajo deberán definir, entre otros aspectos, las condiciones para su utilización, los proyectos piloto, las etapas de implementación y los mecanismos necesarios para garantizar que el proceso sea gradual y técnicamente viable.
La discusión forma parte de una agenda más amplia de cooperación energética entre México y Estados Unidos.
México también fortalece cooperación energética con Brasil
Paralelamente, el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha ampliado sus vínculos energéticos con Brasil.
En agosto se formalizó un Memorando de Entendimiento entre Pemex y Petrobras, con una vigencia inicial de dos años, para explorar oportunidades de cooperación en áreas como exploración y producción de petróleo y gas en aguas profundas, refinación, fertilizantes y petroquímica.
Con estas acciones, México busca ampliar sus alianzas internacionales y desarrollar proyectos orientados a fortalecer su seguridad y diversificación energética.





