• Teherán plantea abrir el estrecho de Ormuz y posponer el diálogo nuclear
• EE.UU. mantiene presión con bloqueo naval y exige concesiones
• ONU advierte riesgo de crisis energética y alimentaria global
Irán y Estados Unidos se mantienen en un punto crítico de tensión, con señales de posible negociación, pero también con posturas firmes que mantienen estancado el diálogo.
Irán condiciona el regreso a negociaciones
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, afirmó que ya se han definido las “condiciones específicas” para retomar el diálogo con Estados Unidos. Tras una gira por Pakistán, Omán y Rusia, el diplomático señaló que estos términos son clave para avanzar en cualquier acuerdo.
Araqchí sostuvo que su visita a Islamabad fue positiva y permitió revisar opciones para reactivar las conversaciones. Además, indicó que Irán analiza la posibilidad de negociar, aunque dejó claro que el país mantiene su postura de resistencia ante la presión estadounidense.
“Irán resistió y seguirá resistiendo”, afirmó, al tiempo que destacó el papel de Rusia como aliado estratégico en el conflicto.
Nueva propuesta: Ormuz primero, nuclear después
De acuerdo con reportes internacionales, Teherán presentó una nueva propuesta a Washington que busca destrabar las negociaciones. El planteamiento incluye la reapertura del estrecho de Ormuz —clave para el comercio energético mundial— y el fin del conflicto, dejando para una etapa posterior las discusiones sobre el programa nuclear iraní.
Esta estrategia busca evitar uno de los principales puntos de fricción: la exigencia de Estados Unidos de que Irán suspenda el enriquecimiento de uranio y retire sus reservas del país.
Sin embargo, fuentes cercanas a las negociaciones señalan que dentro del propio gobierno iraní no existe consenso sobre hasta dónde ceder en este tema, lo que complica alcanzar un acuerdo inmediato.
Estados Unidos mantiene presión máxima
El presidente Donald Trump reiteró que su administración mantiene una estrategia de presión sobre Irán, incluyendo un bloqueo naval que afecta gravemente sus exportaciones de petróleo.
Washington ha impedido el paso de al menos 38 embarcaciones en el estrecho de Ormuz, una ruta por la que circula cerca del 20% del crudo mundial. Esta medida busca debilitar la economía iraní y forzar concesiones en la mesa de negociación.
Trump aseguró que Irán puede retomar el diálogo cuando lo desee, pero dejó claro que no tiene prisa por alcanzar un acuerdo.
ONU alerta por impacto global
El secretario general de la ONU, António Guterres, urgió la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y advirtió que su cierre está generando una crisis con efectos globales.
El organismo alertó sobre disrupciones en las cadenas de suministro, aumento en los costos energéticos y riesgos de una emergencia alimentaria, especialmente en regiones vulnerables como África y el sur de Asia.
Además, más de 20 mil marineros y cerca de 2 mil buques permanecen varados debido a las restricciones, lo que agrava la situación del comercio internacional.
Escalada regional y tensiones en Medio Oriente
El conflicto también ha elevado la tensión en otros puntos de la región. Israel advirtió al gobierno de Líbano que podría intensificar sus acciones si continúa el respaldo a Hizbulá, mientras continúan los enfrentamientos en la zona.
En paralelo, Pakistán ha reiterado su disposición para mediar entre Irán y Estados Unidos, buscando impulsar una solución diplomática que permita estabilizar la región.
El escenario actual mantiene abiertas las posibilidades de negociación, pero con un alto nivel de incertidumbre y riesgos para la estabilidad global.






