• El nuevo esquema de facturación será obligatorio a partir del 24 de abril de 2026
• Gasolineras deberán acreditar permisos vigentes para poder emitir facturas
• La medida busca combatir el robo de combustible y reforzar la recaudación fiscal
El Gobierno federal anunció la implementación de un nuevo mecanismo fiscal dirigido a gasolineras y comercializadores de combustibles, como parte de su estrategia para combatir el mercado ilícito de hidrocarburos.
El esquema, denominado “Complemento Concepto para la facturación de Hidrocarburos y Petrolíferos”, se integrará al Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) y entrará en vigor el próximo 24 de abril. Su objetivo principal es fortalecer la trazabilidad del combustible que se vende en el país.
Control fiscal y verificación de permisos
Con esta medida, las estaciones de servicio estarán obligadas a incluir información detallada sobre el origen de los combustibles en cada factura emitida. Para ello, deberán contar con permisos vigentes ante la Comisión Nacional de Energía.
En caso de no cumplir con este requisito, los establecimientos no podrán generar facturas por la venta de gasolina regular, premium o diésel, lo que impactaría directamente en su operación comercial.
El nuevo control vincula la actividad económica con el cumplimiento regulatorio, cerrando espacios a prácticas como el contrabando técnico, la evasión fiscal y el robo de hidrocarburos.
Estrategia contra el mercado ilegal
La herramienta fue desarrollada por el Servicio de Administración Tributaria en coordinación con autoridades del sector energético y digital, como parte de un esfuerzo integral para combatir la corrupción en la cadena de suministro de combustibles.
Las autoridades exhortaron a los empresarios del sector a verificar la vigencia de sus permisos y regularizar su situación antes de la fecha límite, con el fin de evitar interrupciones en sus actividades.
Impacto económico del combate al huachicol
De acuerdo con estimaciones oficiales, las acciones contra la importación ilegal de combustibles han permitido recuperar hasta 200 mil millones de pesos en ingresos fiscales durante la actual administración.
Sin embargo, el problema persiste. Autoridades aduaneras han advertido que aún se pierden miles de millones de dólares debido a operaciones ilegales que involucran tanto a redes criminales como a cientos de empresas y diversos puntos de entrada al país.
A pesar de que México mantiene una alta producción de crudo, la limitada capacidad de refinación ha obligado a importar más del 60% de los combustibles que consume, lo que incrementa los riesgos de prácticas ilegales en su comercialización.





