• Un jurado determinó que la empresa ocultó riesgos para menores en sus plataformas
• La multa se impuso tras comprobar fallas que facilitaron la explotación sexual infantil
• Meta anunció que apelará el fallo y rechaza las conclusiones del tribunal
Un jurado en Nuevo México, Estados Unidos, resolvió que la empresa tecnológica Meta deberá pagar 375 millones de dólares tras concluir que ocultó información relevante sobre fallas en sus plataformas que ponían en riesgo a menores de edad.
La decisión se tomó luego de un juicio que se extendió por varias semanas, en el que se determinó que la compañía incumplió disposiciones de la Ley de Prácticas Comerciales Desleales al no advertir de manera adecuada sobre los peligros asociados al uso de sus redes sociales.
Fallas en seguridad y omisión de información
Durante el proceso judicial, la Fiscalía estatal presentó pruebas que evidenciaron deficiencias en los mecanismos de protección de plataformas como Facebook e Instagram. Entre los elementos clave se incluyó una operación encubierta en la que se crearon perfiles simulando ser menores de edad.
A partir de estas cuentas, en poco tiempo se recibieron contactos de adultos con contenido de carácter sexual, lo que, según los fiscales, demuestra la facilidad con la que usuarios vulnerables pueden ser localizados por posibles agresores.
El jurado consideró que Meta tenía conocimiento interno sobre estos riesgos y su impacto en la seguridad de los menores, pero no implementó medidas suficientes ni informó con claridad a los usuarios.
Prioridad al crecimiento sobre la seguridad
Otro de los puntos centrales del fallo fue el análisis del diseño y funcionamiento de las plataformas. La resolución señala que la empresa privilegió el aumento de interacción y crecimiento de usuarios por encima del fortalecimiento de controles de seguridad.
Documentos internos y testimonios presentados durante el juicio indicaron que empleados y especialistas ya habían advertido sobre los peligros, sin que se adoptaran cambios efectivos para mitigarlos.
Además, se expuso que ciertas características de las redes sociales podían facilitar el contacto entre adultos y menores, lo que incrementaba el riesgo de explotación.
Respuesta de la empresa
Tras darse a conocer el veredicto, un portavoz de Meta manifestó su desacuerdo con la resolución y adelantó que la compañía impugnará la decisión.
La empresa también cuestionó los métodos utilizados en la investigación, aunque el jurado consideró válidas las pruebas presentadas por las autoridades.
Contexto de presión legal
Este caso se suma a una creciente serie de litigios en Estados Unidos que buscan establecer responsabilidades legales para las empresas tecnológicas por los efectos de sus plataformas, especialmente en menores de edad.
En paralelo, otros procesos judiciales analizan temas como la adicción a redes sociales y el impacto en la salud mental de usuarios jóvenes, lo que podría redefinir el alcance de las obligaciones de estas compañías en materia de seguridad digital.





