• Agentes migratorios fueron enviados a 14 aeropuertos para apoyar en seguridad y logística
• Escasez de personal en filtros provoca largas filas y retrasos de varias horas
• Autoridades recomiendan llegar hasta cuatro horas antes del vuelo en terminales saturadas
El gobierno de Estados Unidos desplegó a cientos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en distintos aeropuertos del país como medida emergente ante los retrasos masivos registrados en los filtros de seguridad.
La decisión responde a la falta de personal en los puntos de revisión aeroportuaria, situación que se ha agravado por la ausencia de trabajadores que no han recibido su salario completo en medio de un conflicto presupuestal en el Congreso.
Apoyo operativo en aeropuertos clave
El despliegue se realiza en al menos 14 aeropuertos, incluidos los de Atlanta, Nueva York (JFK y LaGuardia), Newark, Phoenix, Pittsburgh, Cleveland y Fort Myers, entre otros. En estas terminales, los agentes apoyan principalmente en tareas logísticas y de vigilancia.
Las autoridades aclararon que el personal del ICE no realizará funciones especializadas como la revisión en máquinas de rayos X, ya que no cuenta con esa capacitación. Su participación se limita a reforzar la seguridad en áreas públicas y agilizar el flujo de pasajeros.
Retrasos y largas filas afectan a viajeros
La escasez de personal ha provocado filas de varias horas en distintos aeropuertos, lo que ha generado molestias entre los usuarios. En el aeropuerto Hartsfield-Jackson de Atlanta, el más transitado del país, se recomendó a los pasajeros presentarse al menos cuatro horas antes de su vuelo para evitar contratiempos.
En redes sociales, viajeros han compartido imágenes y videos de largas filas en los controles de seguridad, reflejando la magnitud del problema.
Crisis por bloqueo presupuestal
El origen de esta situación está en la falta de acuerdos en el Congreso sobre el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional, lo que ha impactado directamente a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), responsable de los controles en aeropuertos.
Desde febrero, más de 300 trabajadores han dejado sus puestos, mientras que las ausencias no programadas han aumentado significativamente. Esto ha obligado a implementar medidas extraordinarias como el apoyo del ICE.
La medida, impulsada por el presidente Donald Trump, ha generado críticas en sectores políticos que cuestionan el uso de agentes migratorios en funciones ajenas a su misión principal.
Autoridades advierten que la situación podría empeorar en los próximos días si no se alcanza un acuerdo presupuestal, por lo que se mantiene el monitoreo en los principales aeropuertos del país.





