• Londres retira temporalmente a su personal diplomático de Irán por motivos de seguridad.
• Estados Unidos autoriza la salida de empleados no esenciales en Israel y despliega el portaaviones USS Gerald R. Ford.
• China, Italia, Francia y Alemania emiten alertas o piden a sus ciudadanos abandonar la región.
El Gobierno del Reino Unido anunció la retirada temporal de su personal diplomático en Irán ante el deterioro del entorno de seguridad y la posibilidad de una escalada con Estados Unidos. El Ministerio de Exteriores británico informó que la embajada en Teherán continuará operando a distancia mientras persista la contingencia.
En su comunicado, el Foreign Office advirtió sobre “un riesgo intensificado de tensión regional” que podría derivar en “disrupciones de viajes y otros impactos imprevistos”. Además, desaconsejó cualquier desplazamiento a territorio iraní y alertó que los ciudadanos británicos, en especial quienes cuentan con doble nacionalidad británico-iraní, enfrentan “un riesgo muy alto de arresto, interrogatorio o detención”. También señaló que quienes ignoren la recomendación podrían ver invalidado su seguro de viaje y que no habrá asistencia consular presencial.
El anuncio coincide con el reforzamiento del despliegue militar estadounidense en Oriente Medio. Entre los movimientos más relevantes destaca la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford a la costa israelí, como parte de la concentración de fuerzas ante un eventual escenario de confrontación con la república islámica.
En paralelo, la representación diplomática de Estados Unidos en Israel autorizó la salida del personal gubernamental no esencial y de sus familiares debido a “riesgos de seguridad”. Washington no cuenta con embajada en Teherán, pero en días recientes también redujo personal en Líbano.
La tensión ocurre tras una tercera ronda de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán bajo mediación de Omán, consideradas un intento por evitar un conflicto abierto. El presidente Donald Trump dio el 19 de febrero un ultimátum de “10 a 15 días” para definir si es posible alcanzar un acuerdo o recurrir a la fuerza.
El secretario de Estado, Marco Rubio, viajará el lunes a Israel para abordar “prioridades regionales”, entre ellas Irán, Líbano y el llamado Plan de Paz de 20 Puntos para Gaza impulsado por Trump.
China también instó a sus ciudadanos a abandonar Irán “lo antes posible” y ofreció apoyo logístico para su salida por vía aérea o terrestre. De igual forma, Italia pidió a sus nacionales dejar el país y extremar precauciones en la región ante “posibles nuevas actividades militares”. Francia desaconsejó viajar a Israel, Jerusalén y Cisjordania por razones de seguridad, mientras que Alemania emitió una recomendación de “extrema urgencia” para evitar desplazamientos a territorio israelí.
El escenario se desarrolla en un contexto de advertencias cruzadas sobre el programa nuclear iraní. Estados Unidos ha fijado como “línea roja” la prohibición total del enriquecimiento de uranio, mientras Teherán sostiene que su programa tiene fines civiles y ha negado buscar armas nucleares. Aunque los mediadores reportaron “progresos significativos” en las conversaciones más recientes, la presencia militar y las evacuaciones diplomáticas reflejan el alto nivel de incertidumbre en la región.






