- El salón opera en días de sesión dentro del recinto legislativo
- Laura Itzel Castillo afirma que no implica gasto público
- La reapertura genera cuestionamientos sobre el uso de espacios oficiales
Un servicio que vuelve al Senado tras seis años cerrado
El Senado de la República reabrió una estética interna ubicada en el segundo piso de la torre de oficinas, un espacio que permaneció cerrado durante las legislaturas 64 y 65. La reapertura ocurrió en medio de críticas y debate público por tratarse de un servicio personal dentro de un recinto legislativo.
La presidencia del Senado justifica el espacio
La presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, explicó que el salón está disponible principalmente para senadoras, aunque también puede ser utilizado por senadores, y aseguró que cada persona usuaria cubre el costo de los servicios.
La legisladora sostuvo que la existencia de una estética no es inusual, ya que espacios similares operan en otros órganos legislativos, y señaló que la presentación personal es parte de las actividades públicas que desempeñan las y los legisladores.
Legisladora del PVEM acude durante sesión
Durante la sesión plenaria de este miércoles, la senadora del PVEM Juanita Guerra Mena fue vista utilizando el servicio para aplicarse un tinte. Tras la difusión de imágenes y versiones en medios y redes sociales, personal de Resguardo Parlamentario restringió el acceso al área y bloqueó el paso a personas ajenas.
Operación discreta y sin identificación oficial
De acuerdo con recorridos periodísticos, la estética no cuenta con señalización exterior y funciona únicamente en días de sesión, en un horario aproximado de 7:00 a 14:00 horas. El espacio está equipado con sillones profesionales, espejos, lavacabezas y equipo de maquillaje, similares a los de cualquier salón comercial.
El servicio es atendido por una estilista asignada y se ofrece de forma discreta, con acceso limitado.
Falta de postura institucional
Hasta el momento, el Senado no ha emitido una postura oficial detallada sobre el esquema administrativo bajo el cual opera la estética, ni ha precisado si la Junta de Coordinación Política autorizó formalmente su funcionamiento.
La reapertura del salón ha abierto un debate público sobre el uso de espacios legislativos para servicios personales, aun cuando las autoridades del Senado insisten en que no representa un gasto con recursos públicos.





