• Jorge Romero acusa que la iniciativa pretende cambiar las reglas desde el poder
• El PAN alerta riesgos de debilitamiento del INE y mayorías artificiales
• Señala que reducir financiamiento sin fiscalización abriría paso a dinero ilícito
Crítica frontal a la iniciativa oficialista
El dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, advirtió que la reforma electoral impulsada por Morena no busca fortalecer la democracia ni abaratar los procesos electorales, sino modificar las reglas desde el poder para consolidar un proyecto de control político.
Desde la posición del PAN, la propuesta no representa un ajuste técnico ni una modernización institucional, sino una estrategia para reducir contrapesos, debilitar al árbitro electoral y competir en condiciones ventajosas. “Cuando el gobierno escribe las reglas, controla al árbitro y compite al mismo tiempo, la democracia deja de existir”, sostuvo el líder panista.
Riesgos para el árbitro electoral
Romero alertó que uno de los ejes más delicados de la iniciativa es el intento de debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE) y centralizar funciones que deben mantenerse autónomas. A su juicio, este enfoque significaría un retroceso histórico, al regresar a un modelo en el que el gobierno organizaba las elecciones.
“Debilitar al árbitro no ahorra recursos, cuesta democracia. Sin un órgano electoral independiente no hay elecciones libres ni equitativas”, subrayó.
Financiamiento y dinero ilegal
El dirigente del PAN señaló que la reducción del financiamiento público a partidos, sin un fortalecimiento paralelo de los mecanismos de fiscalización, representa un riesgo grave para la legalidad electoral. Afirmó que esta medida podría normalizar la entrada de recursos del crimen organizado a la política.
“Reducir el financiamiento público sin controles no combate la corrupción: la legaliza”, advirtió. Recordó que existen antecedentes documentados de financiamiento ilegal en campañas y subrayó que la prioridad debería ser reforzar la supervisión, no debilitarla.
Mayorías fabricadas y representación política
Romero también cuestionó la intención de eliminar o debilitar los mecanismos de representación proporcional bajo el argumento de austeridad. Aseguró que el verdadero objetivo es consolidar mayorías legislativas que no reflejan el voto ciudadano.
Como ejemplo, señaló que con poco más de la mitad de los votos se obtuvo una sobrerrepresentación en el Congreso. “No ganaron esas mayorías, las fabricaron torciendo la ley”, afirmó, al tiempo que advirtió tensiones internas en la coalición gobernante ante un eventual recorte de recursos y espacios de representación.
Postura del PAN
El líder panista reiteró que su partido está a favor de una reforma electoral auténtica, construida con diálogo y participación plural, pero rechazó una iniciativa elaborada desde el Ejecutivo y sin incluir a la oposición ni a la ciudadanía.
“Las elecciones se ganan con votos, no con miedo, no con dinero ilegal ni con árbitros sometidos”, concluyó Romero, al advertir que lo que está en juego no es solo una ley, sino el futuro de la democracia en México.





