- Es el buque de guerra más grande y avanzado del mundo, con tecnología nuclear
- Se une a las operaciones del Comando Sur en América Latina y el Caribe
- Su presencia eleva la tensión en la región, especialmente con Venezuela
El portaaviones más poderoso del mundo
El USS Gerald R. Ford, considerado el portaaviones más grande y moderno del planeta, fue desplegado por Estados Unidos en el Caribe como parte de su estrategia militar para combatir el narcotráfico en América Latina, informó el Comando Sur.
Con más de 100 mil toneladas de desplazamiento, esta nave representa la punta de lanza de la flota estadounidense. Su llegada a la región forma parte de una campaña militar ordenada por el presidente Donald Trump para reforzar las operaciones contra las redes criminales que trafican drogas hacia territorio norteamericano.
Tecnología de última generación
El Gerald Ford es el primero de una nueva generación de portaaviones equipados con reactores nucleares y catapultas electromagnéticas, capaces de lanzar aeronaves con mayor rapidez y eficiencia. Tiene una tripulación de más de 5 mil marinos y puede alojar hasta 75 aviones de combate, incluidos los F/A-18 Super Hornet y los E-2 Hawkeye, especializados en alerta temprana.
También cuenta con radares avanzados, misiles de defensa aérea Evolved Sea Sparrow y sistemas automatizados que reducen la necesidad de personal en combate. Según la Marina de Estados Unidos, el Ford “es la plataforma de guerra más adaptable, precisa y letal del mundo”.
Operaciones en el Caribe
El Pentágono confirmó que el portaaviones y su grupo de ataque ya ingresaron a la zona de responsabilidad del Comando Sur, que abarca América Latina y el Caribe. “Su presencia fortalece nuestra capacidad para detectar, vigilar y desmantelar las actividades ilícitas que amenazan la seguridad del hemisferio occidental”, declaró el portavoz Sean Parnell.
El Ford operará junto al Grupo Anfibio de Iwo Jima y unidades de marines desplegadas en la región, en coordinación con países aliados. Estas acciones buscan interceptar embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas y golpear estructuras criminales transnacionales.
Tensión regional y críticas
El despliegue ha generado preocupación entre gobiernos y analistas por el riesgo de una escalada militar. En los últimos meses, Estados Unidos ha lanzado ataques extrajudiciales contra supuestas narcolanchas, en los que han muerto más de 70 personas, sin que se hayan presentado pruebas públicas de sus actividades ilícitas.
Diversas organizaciones de derechos humanos han denunciado que estas operaciones no cuentan con la autorización del Congreso estadounidense y podrían violar el derecho internacional.
Pese a ello, el almirante Alvin Holsey, comandante del Comando Sur, defendió la decisión: “Estamos comprometidos con la seguridad del hemisferio y preparados para enfrentar amenazas transnacionales que buscan desestabilizar la región”.
Un símbolo del poder naval estadounidense
El USS Gerald R. Ford rinde homenaje al 38º presidente de Estados Unidos, quien sirvió como oficial naval durante la Segunda Guerra Mundial. Su construcción requirió más de 13 mil millones de dólares, lo que lo convierte en el portaaviones más costoso y sofisticado jamás construido.
Desde su entrada en servicio en 2017, se ha convertido en el emblema del poder naval de Estados Unidos y en una pieza clave de su estrategia global de disuasión y control marítimo.





