- La ministra cerró su gestión tras dos años y ocho meses al frente de la Corte.
- Defendió la independencia judicial frente a críticas, calumnias y desinformación.
- Llamó a resolver diferencias con diálogo, razón y derecho.
Fin de una etapa en la Corte
Norma Lucía Piña Hernández presentó este 26 de agosto su último informe como presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura Federal. Con este acto concluye una etapa marcada por tensiones políticas y por la reforma judicial de 2024, que acortó su mandato originalmente previsto para cuatro años.
Defensa de la independencia judicial
Ante ministros y exministros presentes en la sesión solemne, Norma Piña afirmó que, pese a los ataques y la desinformación, el Poder Judicial mantuvo en pie los pilares de la Constitución. “No respondimos con estridencias, respondimos con sentencias. Nunca apelamos a la confrontación, sino a la razón, al diálogo y al derecho”, sostuvo.
Recalcó que la independencia judicial no se presume, sino que se ejerce en cada resolución, grande o pequeña.
Una gestión en contexto adverso
La ministra recordó que su periodo coincidió con uno de los momentos más complejos para la judicatura, al enfrentar presiones políticas y narrativas en contra del Poder Judicial. Sin embargo, dijo que los jueces y magistrados actuaron con responsabilidad y compromiso en la impartición de justicia.
También destacó las reformas que han marcado la evolución del Poder Judicial: la de 1994 que configuró la actual Corte, la de 2011 en materia de derechos humanos y la de 2021, que reforzó la carrera judicial.
Mensaje de cierre
Piña subrayó que la misión del Poder Judicial sigue vigente: proteger la Constitución y garantizar los derechos humanos. “Más allá de las diferencias legítimas, lo que nos une es la voluntad firme de que este país prospere”, expresó antes de clausurar la sesión y recibir un prolongado aplauso.





