Expansión del comercio irregular
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) de la Ciudad de México reveló que en el Centro Histórico operan más de 600 bodegas y plazas comerciales irregulares controladas por empresarios de origen chino.
De acuerdo con el organismo, estas bodegas funcionan en inmuebles con uso de suelo no autorizado, incluidos edificios históricos, departamentos y estacionamientos reconvertidos en espacios comerciales, lo que ha generado un impacto directo en la economía local.
Riesgo estructural y de protección civil
El estudio advierte que el exceso de mercancía en inmuebles no diseñados para ese fin representa un peligro para la seguridad, al que se suman incidentes ya registrados, como incendios en bodegas ilegales.
Un ejemplo es la clausura de la plaza Izazaga 89, cerrada en 2024 por operar sin permisos y representar riesgos estructurales.
Impacto en el comercio formal
La Canaco estima que existen más de 3,500 establecimientos asiáticos en la zona, lo que equivale al 20% de los negocios del Centro Histórico. Esta presencia ha provocado la disminución de hasta 60% en las ventas del comercio tradicional, afectando giros históricos como el de vestidos de novia, muebles y artículos especializados.
El organismo denunció además el uso de supuestas organizaciones indígenas como fachada para introducir y comercializar mercancía de origen chino.
Medidas urgentes
Ante este panorama, la Canaco pidió al gobierno capitalino aplicar acciones inmediatas como:
- Revisión de permisos y usos de suelo en inmuebles ocupados por comercio asiático.
- Refuerzo de la fiscalización aduanera para evitar evasión de impuestos.
- Campañas de autenticidad y promoción para proteger al comercio local y artesanal.
- Implementación de polígonos de restricción comercial que conserven la vocación cultural y habitacional del Centro Histórico.





