• Autoridades estadounidenses detectaron drones vinculados a cárteles mexicanos en espacio aéreo cercano a El Paso.
• La FAA activó una restricción por 10 días bajo categoría de “defensa nacional”, pero la levantó horas después.
• El gobierno afirmó que “la amenaza ha sido neutralizada” y garantizó operaciones aéreas con normalidad.
El gobierno de Estados Unidos ordenó el cierre temporal del espacio aéreo alrededor del Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas, tras detectar la incursión de drones presuntamente ligados a cárteles mexicanos. La medida, que inicialmente se anunció por un periodo de 10 días, fue revertida pocas horas después al confirmarse que la situación estaba controlada.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, informó que la Administración Federal de Aviación y el Departamento de Guerra actuaron de inmediato ante lo que describió como una penetración de drones en territorio estadounidense. Más tarde aseguró que “la amenaza ha sido neutralizada” y que no existía peligro para la aviación comercial.
Restricción aérea bajo protocolo de defensa
La Administración Federal de Aviación (FAA) estableció la restricción a partir de las 23:30 horas del martes 10 de febrero, con vigencia prevista hasta el 20 de febrero a la misma hora. El perímetro de seguridad cubría un radio de 16 kilómetros alrededor de El Paso e incluía a Santa Teresa, en Nuevo México.
En su aviso a aviadores, la autoridad clasificó la zona como “espacio aéreo de defensa nacional” y advirtió que “el gobierno podría utilizar la fuerza letal” contra cualquier aeronave considerada una amenaza inminente. La restricción no abarcó el espacio aéreo mexicano ni afectó vuelos que operaran por encima de los 5 mil 500 metros de altitud.
Pese al anuncio inicial de 10 días, la FAA comunicó posteriormente que el cierre quedaba sin efecto y reiteró que “no hay amenaza para la aviación comercial. Todos los vuelos se reanudarán con normalidad”.
Hasta ahora, las autoridades no han detallado cuántos drones estuvieron involucrados ni qué mecanismos se utilizaron para inutilizarlos.
Suspensión de vuelos y reacción de aerolíneas
Durante la vigencia del cierre, quedaron suspendidas todas las operaciones comerciales, de carga y de aviación general en el Aeropuerto Internacional de El Paso.
Aerolíneas como Southwest Airlines, United Airlines, American y Delta notificaron a sus pasajeros sobre cancelaciones y ofrecieron cambios sin penalización. Southwest subrayó en un comunicado que “nada es más importante para Southwest que la seguridad de sus clientes y empleados” y pidió verificar el estatus de cada vuelo tras la reapertura.
El aeropuerto señaló que la decisión se emitió con poca antelación, lo que generó incertidumbre operativa durante varias horas.
Impacto en una zona estratégica
El Paso, con casi 700 mil habitantes —y una población mayor si se considera el área metropolitana— es un punto clave del comercio transfronterizo junto a Ciudad Juárez. La terminal aérea se presenta como puerta de entrada al oeste de Texas, el sur de Nuevo México y el norte de México.
De acuerdo con datos de actividad aérea, alrededor de 3.5 millones de pasajeros transitaron por el aeropuerto entre enero y noviembre de 2025, con conexiones directas a ciudades como Los Ángeles, Denver, Houston y Atlanta.
La congresista Verónica Escobar afirmó que, con base en la información disponible para su oficina, “no hay una amenaza inmediata para la comunidad ni las áreas circundantes” y consideró que el cierre generó preocupación significativa por tratarse de una medida sin precedentes en la región.
Aunque la restricción fue breve, un cierre prolongado de 10 días habría provocado afectaciones considerables en uno de los corredores económicos más relevantes de la frontera entre México y Estados Unidos.






