- Claudia Sheinbaum firmó el decreto de la reforma constitucional que establece nuevos requisitos de nacionalidad para quienes aspiren a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno.
- La disposición se aplicará a partir del proceso electoral de 2028; quienes tengan otra nacionalidad deberán renunciar a ella antes de registrarse como candidatos a esos cargos.
- La reforma no elimina el derecho de los mexicanos a tener doble nacionalidad; la restricción únicamente aplicará a quienes busquen ocupar los cargos contemplados en la modificación constitucional.
La presidenta Claudia Sheinbaum firmó este miércoles 7 de octubre el decreto de la reforma constitucional que establece nuevas condiciones de nacionalidad para quienes pretendan competir por la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
El decreto fue firmado durante la conferencia mañanera, realizada en el Salón Tesorería de Palacio Nacional, con la presencia de Luisa María Alcalde Luján, consejera jurídica del Ejecutivo Federal.
Sheinbaum destacó que la reforma fue aprobada por mayoría calificada en el Senado y la Cámara de Diputados, además de recibir el aval de los congresos estatales necesarios para modificar la Constitución.
¿Cuándo entrará en vigor la nueva disposición?
La reforma comenzará a aplicarse a partir del proceso electoral de 2028.
A partir de entonces, las personas que quieran registrarse como candidatas o candidatos a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno deberán acreditar que únicamente cuentan con la nacionalidad mexicana.
El decreto será publicado en la edición vespertina de este miércoles del Diario Oficial de la Federación (DOF).
La doble nacionalidad no queda prohibida
La reforma no establece una prohibición general para que los mexicanos tengan más de una nacionalidad.
Las personas que actualmente cuentan con nacionalidad mexicana y otra extranjera podrán conservar ambas mientras no busquen competir por alguno de los cargos incluidos en la modificación constitucional.
En caso de aspirar a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno, deberán renunciar previamente a la nacionalidad extranjera y cumplir con los requisitos establecidos para su registro.
Cambios en tres artículos de la Constitución
La reforma modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, relacionados con los requisitos para ocupar la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Además del requisito de contar únicamente con la nacionalidad mexicana, la modificación contempla restricciones relacionadas con el uso de pasaportes o documentos de identidad emitidos por otro Estado.
También establece disposiciones sobre el ejercicio de derechos políticos ante autoridades extranjeras y el acceso a la protección diplomática de otro país.
Falta definir el procedimiento para renunciar a otra nacionalidad
Luisa María Alcalde explicó que, aunque la reforma ya concluyó su proceso legislativo, todavía será necesario emitir las disposiciones reglamentarias para establecer cómo deberán cumplir con este requisito las personas que tengan otra nacionalidad.
El procedimiento deberá precisar qué documentos serán necesarios, ante qué autoridades deberán realizarse las gestiones y cómo se acreditará la renuncia antes del registro electoral.
La consejera jurídica señaló que el trámite podría involucrar tanto a autoridades mexicanas, incluida la Secretaría de Relaciones Exteriores, como a las instituciones del país cuya nacionalidad se pretenda abandonar.
Oposición cuestiona los alcances de la reforma
Durante la discusión legislativa, partidos de oposición expresaron su desacuerdo con la modificación y señalaron posibles afectaciones a los derechos políticos de mexicanos que tienen doble nacionalidad.
El PAN cuestionó que la medida pueda afectar a mexicanos que viven en el extranjero y cuentan con otra ciudadanía.
También hubo críticas de representantes de organizaciones vinculadas con la comunidad mexicana en el exterior. Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico y ciudadano mexicano-estadounidense, sostuvo que la lealtad hacia México no debe determinarse por el número de nacionalidades de una persona.
El gobierno federal ha defendido la reforma como una modificación a los requisitos constitucionales para ocupar los principales cargos del Poder Ejecutivo y no como una prohibición general de la doble nacionalidad.





