- Christopher A. Bravo Marín, de 46 años, fue detenido en Minneapolis y enfrenta un cargo federal por presuntamente conspirar para lavar dinero procedente del narcotráfico en beneficio del CJNG.
- Según la acusación, utilizó su empleo en una empresa de transferencias de dinero para evadir controles antilavado y enviar recursos a México entre febrero de 2023 y febrero de 2026.
- Las autoridades estadounidenses sostienen que recibía entre 40 y 50 dólares por cada operación ilícita y que podría enfrentar una pena máxima de 20 años de prisión si es declarado culpable.
Detienen en Minnesota a presunto operador financiero del CJNG
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que Christopher A. Bravo Marín, ciudadano mexicano de 46 años y residente de Minneapolis, fue detenido el lunes 24 de agosto por agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
El acusado compareció este martes ante un juez federal en Minneapolis, después de que un gran jurado del Distrito de Minnesota presentara formalmente los cargos en su contra el pasado 20 de agosto.
De acuerdo con la acusación, Bravo Marín habría lavado al menos 750 mil dólares provenientes del narcotráfico para una célula del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El hombre enfrenta un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero, delito que contempla una pena máxima de 20 años de prisión en Estados Unidos.
Habría utilizado su empleo para ocultar el origen del dinero
Las autoridades estadounidenses sostienen que Bravo Marín trabajaba para una empresa de transferencias de dinero con sede en Minnesota y que aprovechó sus conocimientos sobre los procedimientos internos de cumplimiento para evadir los controles destinados a detectar operaciones sospechosas.
La presunta actividad ilícita habría ocurrido entre febrero de 2023 y febrero de 2026.
Según la acusación, integrantes del CJNG le entregaban instrucciones sobre los beneficiarios en México y el monto que debía transferir. A cambio, Bravo Marín habría recibido una comisión de aproximadamente 40 a 50 dólares por cada operación.
Así habría funcionado el esquema de transferencias
El Departamento de Justicia señala que el acusado presuntamente dividía grandes cantidades de dinero en numerosas transferencias individuales.
Cada operación se mantenía por debajo de los mil dólares, cantidad que, de acuerdo con la acusación, constituía el límite a partir del cual la empresa requería verificar la identidad del cliente.
Para aparentar que las operaciones eran legítimas, Bravo Marín habría utilizado nombres falsos de personas de origen hispano como remitentes.
Los recursos eran enviados posteriormente a beneficiarios en México cuyos datos, según las autoridades, le proporcionaban integrantes del grupo criminal.
También habría falsificado comprobantes
La acusación señala que el presunto operador financiero habría falsificado las firmas de los supuestos remitentes en los comprobantes de las transferencias.
Después de procesar las operaciones, habría tomado fotografías o capturas de pantalla de los recibos y las habría enviado mediante mensajes de texto a sus cómplices.
Con esa información, los fondos podían ser cobrados en México, según la investigación estadounidense.
Las autoridades consideran que este mecanismo permitió ocultar el origen de los recursos y dificultar la detección de las operaciones por parte de la empresa de transferencias.
EU señala papel de intermediarios financieros del CJNG
El fiscal general adjunto A. Tysen Duva, de la División Penal del Departamento de Justicia, afirmó que los grupos criminales dependen de intermediarios financieros para trasladar las ganancias obtenidas mediante actividades ilícitas.
Por su parte, el fiscal federal del Distrito de Minnesota, Daniel N. Rosen, sostuvo que Bravo Marín habría contribuido a fortalecer una estructura financiera vinculada con el CJNG al facilitar el traslado de cientos de miles de dólares hacia México.
Travis Pickard, agente especial a cargo de HSI en St. Paul, destacó la coordinación entre las distintas agencias estadounidenses para investigar y desmantelar redes financieras relacionadas con organizaciones criminales transnacionales.
Investigación continúa mientras avanza el proceso judicial
La acusación presentada contra Bravo Marín corresponde a una etapa inicial del proceso. Su responsabilidad penal deberá determinarse ante un tribunal federal de Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses mantienen abierta la investigación para identificar a otros posibles participantes en la red y determinar el alcance de las operaciones financieras relacionadas con el CJNG.
Si es declarado culpable del cargo que enfrenta, Bravo Marín podría recibir una condena de hasta 20 años de prisión.





