- Guatemala declaró alerta roja y estado de emergencia en tres departamentos por la erupción del Volcán de Fuego.
- Más de 650 personas han sido evacuadas de ocho comunidades y las autoridades prevén ampliar los desalojos conforme evolucione la actividad volcánica.
- Protección Civil de Chiapas mantiene vigilancia por una posible caída de ceniza, aunque hasta el momento no se reportan afectaciones en territorio mexicano.
Guatemala eleva la alerta por la actividad del Volcán de Fuego
El Gobierno de Guatemala declaró alerta roja en las zonas cercanas al Volcán de Fuego, luego del incremento en su actividad eruptiva, caracterizada por la expulsión constante de lava, ceniza y columnas de gases.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) activó el estado de emergencia en los departamentos de Sacatepéquez, Chimaltenango y Escuintla, donde se mantienen operativos de evacuación y atención a la población.
El volcán, ubicado a unos 35 kilómetros de la Ciudad de Guatemala, es considerado el más activo de Centroamérica y desde el lunes registra un aumento sostenido de su actividad.
Más de 650 personas han sido evacuadas
Las autoridades informaron que al menos 659 habitantes de ocho comunidades fueron trasladados a albergues temporales como medida preventiva.
Entre las localidades evacuadas se encuentran El Porvenir y Las Lajitas, donde familias completas abandonaron sus viviendas ante el riesgo generado por el descenso de flujos de lava, la caída de ceniza y las explosiones del volcán.
La secretaria ejecutiva de CONRED, Claudinne Ogaldes, indicó que la actividad continúa en aumento y no se descarta ampliar las evacuaciones a otras diez comunidades durante las próximas horas.
Asimismo, hizo un llamado a la población para atender las indicaciones de Protección Civil y abandonar las zonas de mayor riesgo, incluso si deciden resguardarse con familiares en lugar de permanecer en los albergues oficiales.
Ceniza, lava y suspensión de actividades
Durante la madrugada, el Volcán de Fuego expulsó columnas de humo, ceniza y material incandescente que alcanzaron varios cientos de metros de altura.
Las autoridades advirtieron que la ceniza podría afectar cultivos, ganado y la salud de la población, por lo que recomendaron evitar la exposición prolongada al aire libre y seguir las medidas preventivas.
Como parte de las acciones de seguridad, fue cerrada temporalmente una carretera cercana al volcán y el Ministerio de Educación suspendió las clases en al menos tres municipios.
Posteriormente, las autoridades reabrieron la vía que comunica con Antigua Guatemala, uno de los principales destinos turísticos del país, mientras que el Aeropuerto Internacional La Aurora continúa operando con normalidad.
Chiapas mantiene monitoreo por posible caída de ceniza
En México, autoridades de Protección Civil mantienen vigilancia permanente en los municipios fronterizos de Chiapas ante la posibilidad de que la ceniza volcánica alcance territorio nacional.
El monitoreo se concentra en Suchiate, Unión Juárez, Cacahoatán, Tuxtla Chico, Metapa de Domínguez, Frontera Hidalgo y Tapachula.
Hasta el momento no se han detectado partículas de ceniza en el ambiente; sin embargo, las autoridades recomendaron a la población evitar el contacto con el agua de lluvia, ya que podría contaminarse en caso de que el material volcánico llegue a la región.
Protección Civil mantiene alerta por lluvias en Chiapas
De manera paralela, el Sistema Estatal de Protección Civil emitió alerta amarilla para cuatro regiones de Chiapas debido al pronóstico de lluvias intensas asociadas a la onda tropical número 24, una circulación ciclónica y el ingreso de humedad proveniente del océano Pacífico y el Golfo de México.
Las autoridades advirtieron que estas condiciones podrían generar tormentas eléctricas, fuertes rachas de viento, caída de granizo e inundaciones en diversas zonas del estado.
Un volcán con historial de erupciones devastadoras
El Volcán de Fuego, con una altitud de 3 mil 768 metros sobre el nivel del mar, es uno de los volcanes más activos de América Latina.
Su erupción más devastadora ocurrió el 3 de junio de 2018, cuando flujos piroclásticos destruyeron comunidades enteras, provocaron cientos de muertes y afectaron a alrededor de 1.7 millones de personas, convirtiéndose en uno de los desastres naturales más graves registrados en Guatemala.






