- Kenia López Rabadán pidió que Marina del Pilar solicite licencia para garantizar una investigación transparente sobre los audios difundidos.
- Morena defendió a la gobernadora y aseguró que las conversaciones conocidas públicamente no comprometen la seguridad nacional ni la soberanía del país.
- Ricardo Monreal y la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionaron el origen de las grabaciones y plantearon que debe investigarse un posible espionaje.
PAN plantea que la gobernadora solicite licencia
La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, consideró que la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, debería separarse temporalmente del cargo mientras se esclarece la difusión de audios en los que presuntamente conversa con personas identificadas como intermediarios o asesores relacionados con autoridades estadounidenses.
La legisladora afirmó que el caso dejó de limitarse a la cancelación de la visa de la mandataria estatal y ahora plantea interrogantes sobre el manejo de información derivada de las mesas de seguridad, cuya naturaleza es reservada.
A su juicio, corresponde a la gobernadora explicar con claridad el alcance de esas conversaciones y precisar si existió alguna relación entre gestiones de carácter personal y la información obtenida por el ejercicio de su función pública.
Oposición pide esclarecer el contenido de las conversaciones
López Rabadán señaló que también debe aclararse la contratación del abogado estadounidense Michael Nader, especialista en investigaciones penales y delitos financieros, así como el origen de los recursos utilizados para cubrir sus servicios.
La legisladora sostuvo que el Congreso cuenta con mecanismos legales para analizar la actuación de servidores públicos; sin embargo, reconoció que la mayoría legislativa de Morena dificulta la posibilidad de impulsar procedimientos como un juicio político.
Por ello, insistió en que una eventual solicitud de licencia debería responder a un criterio de responsabilidad institucional y ética pública.
Morena rechaza que exista una vulneración a la seguridad nacional
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, aseguró que la conversación difundida no representa una violación a la soberanía nacional ni pone en riesgo la seguridad del país.
Explicó que la propia gobernadora reconoció haber sostenido la llamada y aseguró que el contenido ya fue aclarado públicamente.
Montiel también rechazó versiones sobre una supuesta estrategia de militantes de Morena para establecer acuerdos con autoridades estadounidenses y afirmó que los integrantes del partido mantienen un compromiso con la defensa de la soberanía nacional.
Asimismo, sostuvo que el caso de Marina del Pilar es distinto al de otros gobiernos estatales donde se ha señalado la participación de agentes extranjeros en operaciones de seguridad.
Monreal condena el presunto espionaje
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, enfocó su postura en la obtención y difusión de las grabaciones.
El legislador calificó como inaceptable cualquier acto de espionaje y consideró que, si las conversaciones fueron intervenidas de manera ilegal, la gobernadora debería presentar una denuncia para que las autoridades investiguen el origen de la filtración.
Monreal advirtió que, de confirmarse una intervención ilegal de comunicaciones, podrían existir más grabaciones obtenidas mediante el mismo mecanismo.
Gobierno federal respalda a Marina del Pilar
La presidenta Claudia Sheinbaum también expresó dudas sobre el origen de los audios y señaló que corresponde investigar quién obtuvo y difundió las conversaciones.
En la misma línea, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, indicó que, con la información disponible hasta el momento, no existen elementos que permitan concluir que se haya comprometido la seguridad nacional.
Las declaraciones del funcionario fueron retomadas por dirigentes de Morena para respaldar la postura del partido frente a las críticas de la oposición.
Caso mantiene abierto el debate político
La difusión de los audios ha generado posiciones encontradas entre las principales fuerzas políticas del país.
Mientras la oposición insiste en que la gobernadora debe ofrecer mayores explicaciones y facilitar cualquier investigación mediante una separación temporal del cargo, Morena sostiene que no existen elementos que acrediten una conducta ilegal y considera prioritario esclarecer el posible espionaje y la filtración de comunicaciones privadas.
El caso continúa generando reacciones en el ámbito político y podría mantenerse como tema de discusión conforme avancen las investigaciones y se conozca el origen de las grabaciones.





