- El Brent cerró en 76.30 dólares por barril y el WTI en 72.08 dólares, ambos con pérdidas superiores al dos por ciento.
- Los ataques entre Estados Unidos e Irán mantienen la incertidumbre sobre la reapertura total del estrecho de Ormuz, ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
- Analistas consideran que el debilitamiento de la economía y la inflación podrían reducir la demanda de crudo en los próximos meses.
El petróleo retrocede tras una jornada marcada por la volatilidad
Los precios internacionales del petróleo finalizaron la sesión de este jueves con fuertes pérdidas, luego de una jornada de alta volatilidad provocada por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El crudo Brent cayó 1.72 dólares, equivalente a 2.2%, para ubicarse en 76.30 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) perdió 1.44 dólares, o 1.96%, y cerró en 72.08 dólares por barril.
Horas antes, ambos contratos habían registrado ganancias impulsadas por la incertidumbre geopolítica y alcanzaron sus niveles más altos desde finales de junio.
El conflicto mantiene bajo presión al mercado energético
La tensión aumentó después de que fuerzas iraníes lanzaran ataques contra infraestructura militar estadounidense en países del Golfo Pérsico, como respuesta a los bombardeos de Washington sobre instalaciones ubicadas en el sur y el este de Irán.
Estos acontecimientos han debilitado las expectativas de que se restablezca plenamente el acuerdo de alto al fuego y retrasan la normalización del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
Antes del inicio del conflicto, cerca del 20% del suministro mundial de petróleo y una parte significativa del gas natural licuado transitaban diariamente por esa vía marítima.
El estrecho de Ormuz continúa siendo un punto estratégico
La reapertura gradual del estrecho enfrenta nuevos obstáculos tras recientes ataques contra embarcaciones comerciales.
Diversas aseguradoras especializadas en riesgos de guerra recomendaron suspender temporalmente algunas rutas marítimas o revisar las condiciones de cobertura para los buques que cruzan la zona, debido al incremento de los riesgos de seguridad.
Analistas de Goldman Sachs señalaron que el flujo de petróleo desde el Golfo Pérsico logró recuperarse inicialmente hasta cerca del 80% de los niveles previos al conflicto, aunque volvió a descender a aproximadamente 70% tras los nuevos incidentes.
La desaceleración económica pesa sobre los precios
A pesar del riesgo para el suministro energético, los mercados comenzaron a centrar su atención en la posibilidad de una menor demanda mundial de petróleo.
La persistencia de la inflación y las señales de desaceleración económica en distintas regiones del mundo fortalecieron la expectativa de un menor consumo de combustibles durante los próximos meses.
Especialistas consideran que estos factores terminaron imponiéndose sobre las preocupaciones derivadas del conflicto geopolítico.
Analistas prevén que la tensión sea temporal
Expertos del sector energético estiman que el enfrentamiento entre Washington y Teherán podría no prolongarse por un periodo extenso, debido a las presiones económicas y políticas que enfrentan ambas naciones.
Sin embargo, advierten que cualquier nuevo ataque o interrupción en el tránsito por el estrecho de Ormuz podría generar nuevamente fuertes movimientos en los precios internacionales del petróleo.




