- Autoridades estadounidenses vinculan el tráfico ilegal de ganado con la expansión de la plaga hacia su territorio.
- Hasta ahora se han confirmado casos en Texas y Nuevo México, incluyendo ganado y un perro.
- El gobierno de Estados Unidos implementa medidas sanitarias para contener la propagación del parásito.
USDA atribuye expansión de la plaga al tráfico irregular de ganado
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, señaló que organizaciones criminales mexicanas habrían contribuido a la expansión del gusano barrenador hacia territorio estadounidense mediante el tráfico ilegal de ganado y el movimiento irregular de reses provenientes de Centroamérica que atraviesan México rumbo al norte.
Las declaraciones ocurrieron después de que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmara nuevos casos de la plaga en Texas y Nuevo México, situación que ha generado preocupación entre autoridades sanitarias y productores pecuarios.
Durante una comparecencia ante legisladores estadounidenses, Rollins afirmó que el avance del parásito era un riesgo previsto desde hace varios años debido al incremento en la movilización irregular de animales y las deficiencias en los controles sanitarios.
“Decenas de millones de personas desplazándose hacia el norte, rumbo a Estados Unidos, llevando consigo su ganado, y con el tráfico ilegal de reses por los cárteles mexicanos, sabíamos que esto venía en camino”, declaró la funcionaria.
Casos detectados en Texas y Nuevo México
Las autoridades estadounidenses han confirmado al menos cinco casos relacionados con el gusano barrenador en su territorio. Los reportes incluyen tres terneros y una cabra en Texas, además de un perro localizado en el condado de Lea, Nuevo México.
Según el USDA, los primeros casos recientes fueron identificados en terneros ubicados en el sur de Texas. Posteriormente se detectó otro animal infectado en el condado de La Salle y una cabra en el condado de Gillespie.
Ante esta situación, las autoridades establecieron zonas de cuarentena de aproximadamente 20 kilómetros alrededor de los puntos donde se localizaron los casos para intentar contener la propagación.
¿Qué es el gusano barrenador?
El gusano barrenador es la larva de una mosca parásita que deposita sus huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente. Una vez que nacen, las larvas se alimentan de tejido vivo, provocando lesiones severas, infecciones y, en casos graves, la muerte de los animales afectados.
Estados Unidos logró erradicar esta plaga hace varias décadas mediante programas de control biológico basados en la liberación masiva de moscas estériles. Sin embargo, la reciente detección de nuevos casos encendió nuevamente las alertas sanitarias.
Brooke Rollins indicó que el gobierno estadounidense trabaja en nuevas estrategias para contener el brote, incluyendo el fortalecimiento de programas de producción y liberación de insectos estériles.
“Necesitamos alrededor de 500 millones de moscas estériles para lograr la erradicación”, explicó.
CDC activa protocolo de vigilancia sanitaria
Ante la aparición de nuevos casos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) activaron una respuesta de emergencia de Nivel 3 para monitorear el comportamiento de la plaga y coordinar acciones con autoridades sanitarias locales.
La medida contempla la participación de equipos científicos especializados para dar seguimiento al brote y evaluar posibles riesgos para la salud pública.
Aunque las infecciones en humanos son poco frecuentes, los CDC advierten que las personas con heridas abiertas o contacto frecuente con animales pueden estar expuestas al parásito.
Las autoridades sanitarias estadounidenses han reiterado que el suministro de alimentos continúa siendo seguro y que los casos detectados permanecen bajo vigilancia.
Investigación sobre el origen de los contagios continúa
Pese a las acusaciones realizadas por la secretaria de Agricultura, las autoridades estadounidenses aún no han confirmado de manera concluyente que los casos detectados estén directamente relacionados con ganado procedente de México.
Por ello, continúan las investigaciones para determinar el origen exacto de los contagios y establecer si el movimiento transfronterizo de animales tuvo un papel directo en la llegada de la plaga a territorio estadounidense.
Mientras tanto, el tema mantiene en alerta a productores pecuarios de ambos países debido al impacto económico que podría generar una mayor propagación del gusano barrenador en la región.





