- Estados Unidos sancionó al presidente cubano Miguel Díaz-Canel y a varios familiares de la familia Castro.
- Las restricciones incluyen a organismos militares, empresas estatales y organizaciones vinculadas al gobierno cubano.
- Cuba rechazó las medidas y acusó a Washington de promover una estrategia de confrontación e intervención.
Washington endurece medidas contra la cúpula del gobierno cubano
El gobierno de Estados Unidos anunció una nueva ronda de sanciones económicas contra el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, así como contra integrantes de su entorno familiar y miembros de la familia Castro, en una decisión que incrementa la presión política y financiera sobre la isla.
Las medidas fueron impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro y contemplan el bloqueo de bienes, activos y operaciones financieras bajo jurisdicción estadounidense.
Familiares de los Castro y allegados al mandatario también fueron sancionados
Además de Díaz-Canel, las restricciones alcanzan a varias figuras cercanas al poder cubano, entre ellas:
- Alejandro Castro Espín
- Raúl Alejandro Castro Calis
- Manuel Anido Cuesta
- Lis Cuesta Peraza
Con estas sanciones, las personas incluidas en la lista tienen prohibido realizar transacciones con ciudadanos, empresas o instituciones estadounidenses.
Organismos militares y entidades estatales también son castigados
Las sanciones no se limitan a funcionarios y familiares. Estados Unidos incorporó a su lista de restricciones a organismos considerados clave dentro de la estructura política y de seguridad cubana.
Entre las entidades sancionadas destacan:
- Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
- Comités de Defensa de la Revolución
- Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos
- Amistur Cuba S.A.
- Minera La Victoria S.A.
Las autoridades estadounidenses sostienen que estas organizaciones forman parte de la estructura que sostiene al régimen cubano y participan en actividades de control político e institucional.
Trump refuerza la presión sobre La Habana
La decisión se enmarca en la estrategia de la administración de Donald Trump para endurecer las restricciones contra Cuba.
En declaraciones recientes, Trump calificó a la isla como una nación en crisis y aseguró que su gobierno continuará impulsando medidas para aumentar la presión sobre las autoridades cubanas.
El mandatario también señaló que Washington mantiene planes para fortalecer su influencia en la región y afirmó que seguirá evaluando nuevas acciones relacionadas con Cuba.
Cuba rechaza las medidas y denuncia una política de confrontación
El gobierno cubano respondió calificando las sanciones como ilegítimas y acusó a Estados Unidos de intentar profundizar el bloqueo económico contra la isla.
Díaz-Canel afirmó que las nuevas restricciones buscan aumentar la presión sobre el pueblo cubano y fortalecer un escenario de confrontación bilateral.
Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla sostuvo que las acciones de Washington forman parte de una política intervencionista destinada a desacreditar al gobierno cubano y afectar su estabilidad.
Las sanciones llegan en medio de una profunda crisis económica
La nueva ofensiva estadounidense ocurre mientras Cuba enfrenta una de las etapas más complejas de los últimos años, marcada por apagones frecuentes, escasez de combustible, dificultades de abastecimiento y una prolongada crisis financiera.
Analistas consideran que la inclusión de familiares de Díaz-Canel y de la familia Castro representa una ampliación significativa de las medidas de presión de Washington sobre el núcleo político que dirige la isla.





