- La calificadora redujo la nota soberana de México al último nivel dentro del grado de inversión.
- Estima que la deuda pública podría alcanzar cerca de 55% del PIB para 2028.
- Aunque reconoce riesgos fiscales, destaca la fortaleza institucional y la integración económica con Estados Unidos.
Calificadora observa debilitamiento de las finanzas públicas
La agencia Moody’s consideró que la reciente reducción de la calificación crediticia de México refleja un deterioro progresivo de las finanzas públicas, situación que ha disminuido una de las fortalezas históricas que distinguían al país frente a otras economías con grado de inversión.
Renzo Merino, vicepresidente y analista senior de la firma, explicó que la decisión de bajar la nota soberana de Baa2 a Baa3 obedece a las crecientes dificultades para reducir el déficit fiscal en un contexto marcado por un menor crecimiento económico y mayores presiones sobre el gasto público.
Según el especialista, aunque durante 2025 se implementaron medidas para aumentar los ingresos y contener algunas erogaciones, los recursos destinados al apoyo de Petróleos Mexicanos (Pemex) limitaron parte de los avances alcanzados.
Déficit fiscal continúa siendo un desafío
Moody’s señaló que la reducción del déficit fue menor a la esperada inicialmente. Las estimaciones de la calificadora indican que el déficit del gobierno federal y de la seguridad social pasó de 5.3% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2024 a 4.9% en 2025.
Si bien existe una disminución, la firma considera que el ajuste sigue siendo insuficiente para revertir completamente la tendencia de deterioro observada en los últimos años.
Merino destacó que una parte importante de la consolidación fiscal lograda fue absorbida por los apoyos financieros otorgados a Pemex, lo que dificultó una corrección más acelerada de las cuentas públicas.
Deuda pública seguiría creciendo en los próximos años
Uno de los factores que más preocupa a Moody’s es el rápido crecimiento de la deuda gubernamental.
La calificadora estima que la deuda federal pasó de representar alrededor de 40% del PIB en 2023 a casi 50% en 2025, lo que supone un incremento cercano a 10 puntos porcentuales en apenas dos años.
Bajo su escenario base, la agencia prevé que esta tendencia continúe y que la deuda pública alcance aproximadamente 55% del PIB para 2028.
“Nuestro pronóstico actual en el escenario base es que la carga de la deuda del gobierno federal se aproxime al 55 por ciento del producto interno bruto (PIB) hacia el 2028”, indicó Merino.
De acuerdo con la firma, este nivel acerca a México al promedio de endeudamiento observado entre los países que integran la categoría Baa, reduciendo la ventaja comparativa que mantenía anteriormente.
Aumentan los recursos destinados al pago de intereses
Otro aspecto señalado por Moody’s es el incremento del costo financiero de la deuda.
Actualmente, el gobierno mexicano destina cerca de 17% de sus ingresos al pago de intereses, cuando en 2021 esa proporción se ubicaba entre 10% y 11%.
La calificadora advirtió que este incremento reduce el margen presupuestal disponible para áreas prioritarias como infraestructura, salud, educación, seguridad y programas de desarrollo.
Además, limita la capacidad del gobierno para acelerar la reducción del déficit fiscal en el corto plazo.
Preocupa la disciplina fiscal y la credibilidad de los ajustes
Moody’s también identificó un debilitamiento en algunos mecanismos de disciplina fiscal que históricamente ayudaban a mantener estabilidad en las métricas de deuda.
La agencia considera que desde 2023 se han registrado desviaciones respecto a ciertos parámetros fiscales, situación que podría afectar la confianza de los inversionistas y la previsibilidad de futuros ajustes presupuestarios.
Según Merino, la eficacia de la política fiscal y la credibilidad de las estrategias de consolidación serán factores clave para la evolución del perfil crediticio de México en los próximos años.
México mantiene fortalezas económicas relevantes
A pesar de la rebaja en la calificación, Moody’s mantuvo una perspectiva estable para el país.
La agencia destacó que México conserva importantes fortalezas estructurales, entre ellas una economía diversificada, una sólida integración productiva y comercial con Estados Unidos, instituciones macroeconómicas consolidadas y un banco central con alta credibilidad.
Asimismo, considera que las autoridades mantienen capacidad para corregir gradualmente los desequilibrios fiscales y preservar la estabilidad financiera.
Riesgos que podrían generar nuevas presiones
La calificadora advirtió que un crecimiento económico persistentemente débil, mayores requerimientos de apoyo a Pemex o dificultades para consolidar las finanzas públicas podrían generar nuevas presiones sobre la nota soberana.
Moody’s señaló que la evolución de estos factores será determinante para evaluar el desempeño fiscal del país y la sostenibilidad de la deuda en los próximos años.





