- El avión cubría la ruta entre Newark y Palma de Mallorca cuando se detectó una posible amenaza a bordo.
- La alerta se originó por el nombre asignado a un dispositivo Bluetooth visible para otros equipos cercanos.
- Los pasajeros fueron evacuados, sometidos a nuevas revisiones y trasladados posteriormente en otro vuelo.
Vuelo transatlántico interrumpe su trayecto
Un vuelo de United Airlines con destino a Palma de Mallorca, España, tuvo que regresar al Aeropuerto Internacional Newark Liberty, en Nueva Jersey, luego de que se activaran los protocolos de seguridad por una posible amenaza detectada durante el trayecto.
La aeronave despegó alrededor de las 18:00 horas del sábado con 190 pasajeros y 12 miembros de la tripulación a bordo. Sin embargo, cuando ya se encontraba sobre el océano Atlántico, los pilotos decidieron dar media vuelta y retornar a Newark, donde aterrizó a las 21:37 horas.
Un dispositivo Bluetooth generó la alerta
De acuerdo con reportes del control de tráfico aéreo, la situación se originó cuando fue detectado un dispositivo Bluetooth cuyo nombre incluía una palabra considerada una posible amenaza para la seguridad aérea.
Diversos medios especializados señalaron que el dispositivo había sido identificado con la palabra “BOMB”, término en inglés que significa “bomba”.
Este tipo de dispositivos permite a los usuarios modificar el nombre con el que aparecen ante otros aparatos cercanos, situación que derivó en la activación de los protocolos preventivos establecidos para este tipo de casos.
La tripulación ordenó apagar las conexiones inalámbricas
Según testimonios de pasajeros, la tripulación solicitó en varias ocasiones que todos los viajeros apagaran sus dispositivos Bluetooth.
Los auxiliares de vuelo explicaron que la instrucción provenía de las oficinas centrales de la aerolínea en Chicago y advirtieron que, si continuaban detectándose dispositivos activos, el vuelo tendría que regresar al aeropuerto de salida.
A pesar de los llamados realizados por la tripulación, al menos dos dispositivos permanecieron encendidos, por lo que los pilotos optaron por interrumpir el viaje y regresar a Newark como medida preventiva.
Pasajeros fueron evacuados y revisados nuevamente
Una vez que el avión aterrizó, las autoridades ordenaron el desembarque de todos los pasajeros para realizar una inspección exhaustiva de la aeronave.
Elementos de seguridad revisaron tanto la cabina como las áreas de carga para descartar cualquier riesgo. Mientras tanto, los viajeros fueron sometidos nuevamente a controles de seguridad por parte de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Además, a los pasajeros se les solicitó descender con sus pasaportes y teléfonos móviles mientras se desarrollaba la revisión.
Investigación descarta una amenaza real
Tras concluir la inspección, las autoridades determinaron que no existía ningún artefacto peligroso a bordo y que la alerta había sido provocada únicamente por el nombre asignado al dispositivo Bluetooth.
Reportes de medios especializados indican que el responsable habría sido un adolescente de 16 años, quien fue identificado por las autoridades tras el incidente.
Viajeros retomaron el trayecto horas después
Luego de concluir las revisiones de seguridad, United Airlines organizó un nuevo vuelo con otra tripulación para trasladar a los pasajeros a su destino final.
La aeronave partió durante la madrugada del domingo y aterrizó en Palma de Mallorca horas más tarde sin registrar contratiempos.
El caso se suma a otros incidentes recientes en la aviación comercial relacionados con nombres de redes inalámbricas o dispositivos electrónicos que han sido interpretados como posibles amenazas y han derivado en la activación de estrictos protocolos de seguridad.





