• Familiares de personas desaparecidas acudieron a Guadalajara para aportar muestras genéticas.
• Colectivos buscan identificar prendas y restos encontrados en el Rancho Izaguirre, ligado al CJNG.
• Madres buscadoras denuncian falta de acceso a evidencias y deficiencias en las investigaciones.
Familiares de personas desaparecidas participaron en jornadas de toma de muestras de ADN organizadas por la Fiscalía General de la República (FGR) en Guadalajara, Jalisco, con el objetivo de cotejar perfiles genéticos con prendas y objetos hallados en el Rancho Izaguirre, un predio relacionado con operaciones del crimen organizado.
Las diligencias forman parte de las investigaciones federales sobre este sitio, señalado como un centro de reclutamiento, entrenamiento y presunto exterminio utilizado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Buscan identificar restos y pertenencias
La FGR realiza por segunda ocasión este tipo de jornadas en Jalisco, entidad que concentra más de 16 mil personas desaparecidas, mientras que la cifra nacional supera los 130 mil casos.
Las muestras genéticas son recabadas en coordinación con universidades y la Asociación de Investigadores Forenses por la Justicia de Jalisco para facilitar la confronta de ADN y avanzar en posibles identificaciones.
Alejandra González, madre de Francisco Javier Anguiano, desaparecido desde 2023, aseguró haber reconocido una playera negra entre las más de mil 800 prendas encontradas en el rancho.
Sin embargo, afirmó que las evidencias fueron trasladadas a Ciudad de México como parte de la carpeta de investigación y que las familias no han tenido acceso directo a ellas.
“Pregunté a alguien de la FGR y me dice que todas esas prendas y todo lo que encontraron ya no está aquí, que ya lo llevaron a Ciudad de México y que como es parte de una carpeta de investigación ya no tenemos acceso a ellas”, relató.
Madres buscadoras piden ampliar investigaciones
Familiares de desaparecidos consideran que las búsquedas en el Rancho Izaguirre no han sido suficientes y exigen nuevas excavaciones en la zona.
Alejandra González señaló que, en experiencias previas de búsqueda en fosas clandestinas, han encontrado restos sepultados a varios metros de profundidad.
“Yo no creo que hayan escarbado tres metros en ese lugar, hace falta buscar”, expresó.
Por su parte, Cecilia Aguirre indicó que uno de los pantalones localizados en el predio podría pertenecer a su hijo Oscar Miguel Ángel Flores, desaparecido desde 2020.
La madre buscadora afirmó que mantiene la esperanza de encontrar a su hijo, aunque sea mediante la identificación de restos humanos.
“Venimos con la esperanza de que si no en vida lo encuentro, por lo menos quiero sus restos. Este dolor de madre es tan fuerte que no nos deja vivir”, dijo.
Cuestionan coordinación de bases de datos
Los familiares también denunciaron que los registros genéticos recabados en distintas entidades no siempre son compartidos entre fiscalías estatales, lo que dificulta la identificación de personas desaparecidas.
Además, organismos defensores de derechos humanos han señalado irregularidades en el manejo de evidencias del Rancho Izaguirre.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos advirtió previamente posibles omisiones de autoridades de Jalisco en la cadena de custodia de prendas y objetos encontrados en el predio, situación que podría afectar el acceso a la justicia para las familias.






