• El senador de Morena descarta pedir licencia pese a señalamientos de Estados Unidos
• Asegura que acudirá a la FGR si es requerido por autoridades mexicanas
• Niega vínculos con el narcotráfico y rechaza ser testigo colaborador
Se mantiene en el cargo legislativo
El senador Enrique Inzunza Cázarez confirmó que no solicitará licencia y continuará con sus funciones en el Senado, desde donde, afirmó, responderá a las acusaciones que calificó como “falsas y dolosas”. El legislador sostuvo que cumplirá con su responsabilidad en la Cámara alta y participará en los trabajos de la Comisión Permanente, cuyo inicio está previsto para el 6 de mayo.
Desde Badiraguato, Sinaloa, explicó que se encuentra en su lugar de origen sin ocultarse, ya que “no tengo nada qué temer”, y reiteró que su actividad política seguirá con normalidad.
Disposición a comparecer ante la FGR
El legislador dejó en claro que atenderá cualquier citatorio de las autoridades mexicanas, particularmente de la Fiscalía General de la República (FGR), en caso de ser requerido. Subrayó que enfrentará el proceso dentro del marco legal nacional.
Con más de 25 años de trayectoria en el ámbito judicial, incluidos 11 como magistrado presidente del Tribunal de Justicia de Sinaloa, afirmó que su carrera ha estado dedicada a la aplicación de la ley, antes de incorporarse a la política hace cinco años.
Rechaza acusaciones y vínculo con el crimen
Inzunza negó categóricamente los señalamientos provenientes de Estados Unidos, donde se le acusa de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, en particular con la facción de “Los Chapitos”. Afirmó que se trata de imputaciones “ignominiosas” y sin sustento.
También rechazó versiones que lo señalan como posible testigo colaborador para reducir su situación legal. “Falso de toda falsedad”, expresó al desmentir dichas versiones y aseguró que no ha buscado acuerdos con autoridades estadounidenses. “Con mi patria hasta el final”, agregó, al tiempo que manifestó su rechazo a cualquier forma de traición.
Detalles de las acusaciones en Estados Unidos
De acuerdo con documentos judiciales, el senador fue acusado el 29 de abril por delitos como conspiración para la importación de narcóticos, posesión de armas de uso exclusivo y participación en actividades relacionadas con el tráfico de drogas como fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina.
Las imputaciones señalan presuntos encuentros con líderes del grupo criminal y acuerdos para favorecer sus operaciones desde el ámbito gubernamental. También se le atribuye haber participado en la designación de funcionarios para facilitar la protección de dichas actividades. En caso de ser declarado culpable, podría enfrentar cadena perpetua y una pena mínima de 40 años de prisión.
El legislador ha rechazado todos los cargos y reiteró que se trata de calumnias.
Vida en Badiraguato y postura personal
Inzunza explicó que suele visitar cada fin de semana su comunidad en Badiraguato, donde realiza actividades cotidianas como recorrer veredas, recolectar frutos y convivir con su familia. Lamentó que exista un estigma hacia quienes nacen en esa región, al asociarlos automáticamente con el crimen organizado.
Además, señaló que actualmente aprovecha su estancia para prepararse en temas legislativos y retomar lecturas, como la vida de Benito Juárez, a quien calificó como un referente histórico.
Respaldo político tras licencia de Rocha Moya
En el ámbito político, legisladores de Morena consideraron que la decisión del gobernador Rubén Rocha Moya de solicitar licencia facilitará las investigaciones de la FGR. Coincidieron en que esta acción permitirá mayor claridad en el proceso.
También contrastaron esta postura con la de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, a quien señalaron por no dar explicaciones sobre la presunta intervención de agencias extranjeras en territorio nacional.





