• La fuga fue detectada el 17 de abril en un ducto marino fuera de operación
• Pemex asegura que el derrame fue contenido y no llegó a las playas
• El incidente ocurre en medio de investigaciones por otro derrame en el Golfo de México
Ducto fuera de operación presentó filtración
Un ducto marino de Petróleos Mexicanos (Pemex) registró una fuga de hidrocarburo en el puerto de Progreso, Yucatán, incidente que fue identificado el 17 de abril y que, de acuerdo con la empresa, ya fue sellado de manera definitiva.
La filtración se localizó a la altura de los pilares 35 sur y 35 norte del viaducto antiguo del puerto, en una tubería que se encontraba fuera de operación. Personal especializado realizó las labores de contención y reparación para detener la fuga.
Activación de protocolos y trabajos de contención
Tras detectar pequeñas iridiscencias y burbujas en el agua, Pemex activó sus protocolos de emergencia. Como parte de las acciones iniciales, se implementaron barreras de contención y monitoreos constantes para ubicar el origen del derrame y evitar su dispersión.
Los trabajos se extendieron durante cuatro días, hasta lograr el sellado definitivo del ducto. Según la empresa, la fuga fue controlada en su totalidad.
Sin afectaciones visibles en playas
Pemex informó que, tras las labores de contención, no se detecta presencia de hidrocarburo en las playas de Progreso ni riesgos para la población o las actividades portuarias.
Autoridades estatales y federales, en coordinación con la Secretaría de Marina, mantuvieron vigilancia en la zona para descartar impactos ambientales mayores.
Contexto de otros incidentes en Pemex
Este evento ocurre en un contexto de creciente atención sobre la infraestructura de Pemex, luego de que el gobierno federal iniciara investigaciones por un derrame previo en el Golfo de México.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló recientemente que se detectaron irregularidades en reportes internos de la empresa relacionados con ese caso, incluyendo omisiones en protocolos de atención.
Además, anunció la creación de un observatorio científico permanente para monitorear posibles manchas de hidrocarburo en el Golfo y mejorar la capacidad de respuesta ante futuros incidentes.
El nuevo episodio en Yucatán reaviva el debate sobre el estado de los ductos y la necesidad de reforzar medidas de prevención, mantenimiento y supervisión en la red de infraestructura petrolera del país.





