• Medios estadounidenses señalan que los funcionarios formaban parte de la CIA
• El accidente dejó cuatro muertos, incluidos dos agentes mexicanos
• Gobierno federal investiga si hubo irregularidades en la operación
Revelan posible vínculo con la CIA
Dos funcionarios de la embajada de Estados Unidos que murieron en un accidente automovilístico en Chihuahua trabajaban para la Agencia Central de Inteligencia (CIA), según reportes de medios estadounidenses que citan fuentes con conocimiento del caso.
De acuerdo con la información, ambos formaban parte de labores relacionadas con el combate al narcotráfico en el hemisferio occidental. Hasta ahora, la agencia de inteligencia no ha emitido una postura oficial sobre el incidente.
Accidente tras operación en zona serrana
El percance ocurrió el 18 de abril, cuando los funcionarios regresaban de actividades vinculadas a un operativo contra laboratorios clandestinos de drogas en el norte del país. En el hecho también fallecieron dos autoridades mexicanas, entre ellas el director de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, Pedro Román Oseguera Cervantes, así como el agente Manuel Genaro Méndez Montes.
Versiones iniciales señalaron que los estadounidenses participaban en acciones operativas; sin embargo, autoridades estatales precisaron posteriormente que realizaban labores de capacitación, particularmente en el uso de drones, y no estuvieron directamente involucrados en el despliegue.
Gobierno federal no fue notificado
La presidenta Claudia Sheinbaum indicó que el Gobierno de México no tenía conocimiento previo sobre la participación de personal estadounidense en estas actividades, por lo que solicitó esclarecer los hechos.
Subrayó que cualquier colaboración con agencias extranjeras debe contar con autorización federal, conforme a la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional. En ese sentido, la Fiscalía General de la República mantiene abierta una investigación para determinar las funciones que realizaban los agentes y si se incurrió en alguna irregularidad.
El caso ha generado cuestionamientos sobre los mecanismos de coordinación entre autoridades locales y federales, así como sobre la presencia de personal extranjero en operativos dentro del país.






